La escalada de violencia dirigida contra los funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) se recrudeció este jueves con un nuevo atentado sicarial en Cartagena. Un dragoneante del Inpec fue atacado a tiros cerca de su vivienda, en el sector San Fernando, y actualmente se recupera en la Clínica San Fernando tras recibir dos impactos de bala.
Aunque las autoridades no han determinado los móviles ni a los responsables del ataque, este incidente se suma a una alarmante racha de violencia que el gremio penitenciario ya califica como una «masacre sistemática».
Óscar Robayo, presidente nacional de la Unión de Trabajadores Penitenciarios (UTP), denunció que «este panorama de violencia no termina», reflejando el profundo temor y la conmoción que viven los guardianes.
El reciente ataque en Cartagena se produce pocas semanas después de que cuatro miembros del Inpec fueran asesinados en diferentes partes del país, incluyendo a los dragoneantes Miguel Ángel Muñoz Llanos, Manuel Antonio Becerra Parra, Jimmy Flórez Salazar y el médico Julián Campo Giraldo.
Ante este sombrío panorama, el Inpec emitió un comunicado expresando solidaridad con las familias afectadas y reafirmando su compromiso de unidad: «El dolor nos toca a todos como un solo Inpec. Seguimos adelante, juntos, en una sola voz».
Mientras la Policía Nacional y la Fiscalía avanzan en las investigaciones para esclarecer los hechos, los trabajadores del Inpec reiteran su urgente llamado al Gobierno Nacional para que brinde medidas contundentes que garanticen su seguridad, tanto dentro como fuera de las cárceles.
