Lo que debía ser una jornada de fiesta en Kansas City por el partido entre las selecciones de Colombia y Ghana en el Mundial 2026, terminó convirtiéndose en un tenso episodio para el exsenador Gustavo Bolívar. A través de su cuenta de X, el político denunció públicamente que él y sus hijos fueron blanco de insultos y señalamientos por supuestos actos de corrupción mientras se encontraban en las tribunas del estadio.
Bolívar rechazó tajantemente las acusaciones argumentando que sus hijos jamás han trabajado para el Estado ni han manejado contratos públicos. Ante la gravedad de la situación, el exsenador publicó las fotografías de un hombre y una mujer señalados de liderar el ataque e hizo un llamado a la ciudadanía para identificarlos plenamente bajo la premisa «ayúdenme para judicializarlos», confirmando que emprenderá acciones legales formales contra los responsables.
