El mercado laboral colombiano inició el 2026 con cifras sin precedentes. Según el más reciente reporte del Dane, la tasa de desempleo para el mes de enero se ubicó en un 10,9%, consolidándose como la cifra más baja para este mes desde que se llevan registros en el país. Este dato representa una reducción de 0,7 puntos porcentuales frente al mismo periodo del año anterior, cuando la desocupación marcaba un 11,6%.
El informe también destaca un avance en la formalización laboral, con una caída de la informalidad que pasó del 56% al 55%. Estos resultados surgen en un momento de intenso debate económico, pues contradicen las advertencias de sectores de la oposición y la tecnocracia, quienes vaticinaban una pérdida masiva de puestos de trabajo tras el agresivo incremento del 23% en el salario mínimo decretado por el Gobierno Nacional.
El crecimiento de la ocupación estuvo apalancado principalmente por la administración pública, la defensa y la salud, sectores que registraron el mayor peso en la generación de empleo. Asimismo, áreas como la investigación científica, la manufactura y las telecomunicaciones mostraron un dinamismo positivo. No obstante, el panorama no fue uniforme: los sectores inmobiliario, el comercio y los servicios de alojamiento y comida sufrieron contracciones en su fuerza laboral.
A tan solo una semana de las elecciones al Congreso, estas cifras se convierten en una poderosa herramienta para el discurso económico de la administración actual, al validar su política de ingresos. Sin embargo, analistas sugieren cautela, advirtiendo que el impacto total del incremento salarial en los costos operativos de las empresas podría reflejarse con mayor claridad en los informes de los próximos meses.
