El atacante paraguayo Miguel Almirón protagonizó un hecho sin precedentes en la historia del fútbol mundial al convertirse en el primer futbolista expulsado bajo la estricta y reciente normativa de la FIFA conocida popularmente como la «Ley Vinicius» o «Ley Prestianni».
Durante el compromiso entre Paraguay y Turquía por la segunda jornada del Grupo D, el jugador del Atlanta United vio la tarjeta roja directa tras taparse la boca con la mano para dirigirse a un rival, una acción que ahora está estrictamente prohibida en el balompié internacional.
El incidente se desencadenó en medio de una trifulca en la cancha, cuando Almirón le reclamó de forma encubierta al lateral turco Mert Müldür. La infracción no pasó desapercibida para el sistema de videoarbitraje (VAR), que alertó de inmediato al juez central, el salvadoreño Iván Barton.
Tras revisar las imágenes, el árbitro principal notificó la infracción por los altoparlantes del estadio en California, ratificando la expulsión del extremo de 32 años por vulnerar la regla diseñada para erradicar las burlas, el lenguaje ofensivo y las agresiones verbales ocultas.
Esta drástica regulación fue implementada por la FIFA de cara a la Copa del Mundo de 2026, luego de una fuerte polémica en la Liga de Campeones entre el argentino Gianluca Prestianni, del Benfica, y el brasileño Vinicius Júnior, del Real Madrid. Con este histórico precedente, el caso de Almirón marca un antes y un después en el control disciplinario dentro del terreno de juego, dejando claro que el ocultamiento de expresiones hacia rivales o jueces ya es penalizado con la máxima sanción deportiva.
