Un paseo familiar de descanso en Playa Blanca, San Antero, se transformó en un angustiante drama este domingo, cuando un joven estuvo a punto de perder la vida por inmersión.
Según relatos de testigos, el bañista se adentró en la parte profunda del mar y, de forma repentina, comenzó a ahogarse. La rápida reacción de varias personas en la orilla, entre turistas y trabajadores de la playa, fue crucial para evitar la tragedia.
El joven fue sacado del agua en medio de «incertidumbre y desesperación». Afortunadamente, los presentes le brindaron inmediatamente los primeros auxilios y lograron reanimarlo. Una vez recuperó la consciencia y mostró mejoría, fue trasladado por personal de la playa al centro de salud municipal de San Antero para recibir atención médica especializada.
Las autoridades y los prestadores de servicios turísticos hacen un llamado enfático a todos los visitantes a extremar las precauciones al ingresar al mar, respetar las señales de advertencia y no sobrepasar las zonas seguras, con el fin de proteger la vida durante la temporada vacacional.
