Categorías
Política Nación

Juan Manuel Galán responde a Petro y defiende su alianza con Paloma Valencia

La contienda electoral hacia la Casa de Nariño alcanzó un nuevo pico de tensión tras el fuerte intercambio de mensajes entre el presidente Gustavo Petro y el director del Nuevo Liberalismo, Juan Manuel Galán. El detonante fue el reciente coaval otorgado por el partido de Galán a la fórmula presidencial de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo, un movimiento que el mandatario no tardó en cuestionar desde las fibras de la historia.

El presidente Petro lanzó una dura estocada a través de su cuenta en X, poniendo en duda la coherencia del heredero del galanismo frente a las banderas de su padre, Luis Carlos Galán Sarmiento. “¿Dónde quedó la reforma agraria que el padre defendía, y dónde los derechos de la campesina o de la madre obrera? La bandera roja no sirve solo para pasarelas”, increpó el jefe de Estado.

La respuesta de Juan Manuel Galán fue inmediata y contundente, marcando una distancia ética y procedimental con el actual Gobierno. Galán defendió el legado de su padre como un proyecto de transformación que se basa estrictamente en la vía democrática, contrastándolo con el pasado insurgente del presidente.

“El legado galanista busca transformar el país sin violencia y sin acudir a las armas. Algo muy distinto a lo que pretende hoy usted, presidente”, sentenció Galán, añadiendo que Colombia no debe perpetuarse en un “régimen dogmático e ideologizado” que, a su juicio, amenaza la institucionalidad.

Para el líder del Nuevo Liberalismo, el apoyo a la candidatura de Paloma Valencia no es una renuncia a sus principios, sino una apuesta por la unión nacional frente a lo que describe como un clima de odio. Galán insistió en que el país necesita dejar atrás las divisiones para construir sobre lo avanzado, protegiendo las instituciones que «tanto han costado construir».

Este cruce de declaraciones no solo evidencia la fractura entre el Gobierno y los sectores de centro-derecha, sino que sitúa la interpretación de la historia y el «deber ser» del liberalismo como uno de los grandes campos de batalla de la presente campaña presidencial.

TwitterFacebookWhatsApp
Salir de la versión móvil