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Kimy Pernía Domicó, el indígena que pagó con su vida, la construcción de Urrá

Siempre que se registran grandes inundaciones por las crecientes del río Sinú, se trae a colación la conveniencia o no de la construcción de central hidroeléctrica Urrá I. Y como es obvio, no puede faltar la mención del nombre de Kimy Pernía Domicó, indígena de los Embera-Katío.
Pernía Domicó fue uno de los líderes nativos que mayor contradicción expuso sobre la construcción de la obra. Y fue tan alto el tono de voy que levantó, que, lo llevó a pagar con su vida la construcción de la presa.

Fue uno de los miembros de la etnia, que se opuso a la construcción de la mencionada hidroeléctrica en el sitio La Angostura de Urrá a 30 kilómetros al sur del municipio de Tierralta, al extremo sur de Córdoba.
Por eso, el aborigen fue amenazado y posteriormente asesinado. Lo mismo ocurrió con otro grupo de nativos residentes en el Alto Sinú, los cuales estaban en contra del levantamiento de la generadora de energía, que anegó cerca de 8 mil hectáreas.

El dirigente de los Embera-Katío fue secuestrado y desaparecido el dos de junio de 2001 por parte de los grupos paramilitares que en esa época dirigía Carlos Castaño Gil con el apoyo de Salvatore Mancuso Gómez. El cadáver fue arrojado al río Sinú.
Para los Emberá Katío había que conservar la naturaleza, tener tierras para cultivar, y de esa forma poder sobrevivir, según el mandato del dios Karagabí. Asimismo, decían que ellos no necesitaban energía, ya que existía la luz del día para trabajar y la noche para descansar.

Ante el anuncio del gobierno de la época (años 80), que quisieron reconocer el desalojo de los aborígenes con recursos económicos, para que permitieran la construcción de la presa. Los nativos respondieron que ellos, no necesitaban dinero, lo que querían eran las tierras para cultivar y de manera poder tener riqueza.
Los indígenas Embera-Katío parecían tener razón, con la construcción de Urrá I comenzó la escasez de toda clase de peces en el Sinú, el río comenzó a subir y bajar constantemente, y como consecuencia se incrementó la erosión en las riberas del Sinú. De pronto eso, ha contribuido a los desbordamientos.

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