En lo que ha sido calificado como un hito de reparación agraria en el departamento de Córdoba, la Agencia Nacional de Tierras (ANT) logró la recuperación material de 188 hectáreas que mantenían bloqueado el acceso a la Ciénaga de Corralito. Los predios, conocidos como Lote 1 y Lote 2, atravesaban este ecosistema vital y permanecían bajo el control de estructuras criminales vinculadas a la denominada «Lista Clinton».
La diligencia permitió constatar que los terrenos estaban vinculados a la Sociedad Agropecuaria Hato Santa María Ltda., relacionada con la red de Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’, y Camilo Torres Martínez, alias ‘Fritanga’. Durante décadas, el acceso de las comunidades rurales a la ciénaga fue restringido por estos grupos, en una disputa que dejó un rastro de persecución y violencia contra pescadores y labriegos de la región.
El director de la ANT, Juan Felipe Harman, entregó formalmente estas tierras a las asociaciones Asopissico, Asoparcer y Asoparcico. Las beneficiarias son familias campesinas que, además de haber sufrido el conflicto armado, perdieron todos sus cultivos de yuca, plátano y maíz tras las recientes inundaciones y frentes fríos que azotaron a Córdoba en febrero.
«Hoy se logra recuperar el acceso a este espacio fundamental para la vida y el sustento. Es el fin de una disputa de 40 años por el uso de este cuerpo de agua», señaló Harman durante el acto de entrega.
Para líderes locales como la campesina Neris León, la recuperación de la ciénaga representa la posibilidad de volver a vivir como una comunidad anfibia en armonía con el entorno. «Nuestro compromiso es proteger la ciénaga al máximo y no hacer mal uso de ella. Por fin podemos decir que esta tierra sí es nuestra», expresó emocionada.
Con esta acción, el Gobierno Nacional busca devolverle la soberanía hídrica y alimentaria a quienes durante décadas defendieron el territorio, transformando un antiguo enclave criminal en una despensa productiva y un refugio ambiental.
