Los imputarán por;
– Peculado.
– Fraude procesal.
– Falsedad en documentos.
– Omisión de control en el sector salud.
La Fiscalía señaló que estos directivos de la Nueva EPS, no registraban toda la facturación real, alteraban estados financieros, ocultaban pérdidas y mostraban utilidades falsas para engañar a la Supersalud.
Ya no es ignorancia, es complicidad. Con pruebas sobre la mesa siguen negando el robo histórico en la Nueva EPS y defendiendo a quienes se lucraron durante años con la salud del pueblo. Justificar el robo en la Nueva EPS, no es falta de información, es falta de voluntad para aceptar la verdad.
