Lo que comenzó como un viaje de más de 4.000 kilómetros desde Orlando, Florida, terminó este miércoles en una tensa audiencia en los juzgados de California. Ivana Lisette Ortiz, la mujer de 35 años acusada de tirotear la residencia de la superestrella Rihanna, compareció ante el juez para declararse «no culpable» de un arsenal de cargos que podrían mantenerla tras las rejas de por vida.
El incidente, ocurrido el pasado 8 de marzo, transformó la tranquilidad de Beverly Crest en una zona de guerra. Según el expediente fiscal, Ortiz descargó un rifle semiautomático contra la vivienda mientras en su interior se encontraba una familia completa: Rihanna (38), su pareja A$AP Rocky (37), sus tres hijos pequeños —el menor de apenas seis meses—, la madre de la cantante y cuatro colaboradores.
Aunque una decena de proyectiles impactó contra las fachadas y uno logró penetrar la estructura, milagrosamente nadie resultó herido. Sin embargo, para la justicia estadounidense, la intención fue clara. El fiscal del condado, Nathan J. Hochman, ha sido tajante: «Esta violencia imprudente no será tolerada».
La investigación de la policía de Los Ángeles (LAPD) se centra ahora en el móvil del ataque. El jefe de la policía, Jim McDonnell, confirmó que Ortiz condujo desde el otro extremo del país con un objetivo fijado. La única pista visible hasta ahora es una inquietante publicación en redes sociales donde la acusada le reclamaba a la cantante: «Dime algo directamente en lugar de andar a escondidas».
A pesar de las pruebas, Ortiz y su defensa mantienen una postura desafiante. Enfrenta un total de 14 cargos graves, siendo el de intento de asesinato el más delicado. Por ahora, el juez ha denegado la solicitud de reducir su fianza a 70.000 dólares, manteniéndola en 1.875.000 dólares, una cifra que asegura su permanencia en prisión mientras avanza el proceso.
Tras el tiroteo, la mujer huyó hacia el sector de Sherman Oaks, pero la eficiencia de los servicios de emergencia permitió su captura apenas 30 minutos después de los disparos. Hoy, mientras Rihanna y su familia refuerzan su seguridad, Ivana Lisette Ortiz espera un juicio donde el destino final, de ser hallada culpable, será la cadena perpetua.
