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La Policía Nacional en Montería entrega en adopción a tres de sus grandes leyendas de cuatro patas

 Hay héroes que no visten de uniforme, no usan botas, pero dejan una huella imborrable en la tierra. Hoy, la Policía Metropolitana de Montería, bajo el liderazgo de su comandante, el Señor Coronel Héctor Ruiz Arias, rindió un homenaje sin precedentes a tres de sus servidores más leales y valientes. En una solemne y emotiva ceremonia, se oficializó la entrega en adopción de dos imponentes equinos y un astuto canino que dedicaron su vida entera a proteger a los monterianos.

No fue una despedida cualquiera; fue el último pase de lista para estos gigantes de la seguridad que, tras años de patrullaje en el territorio nacional, ferias, eventos culturales y escenarios deportivos de la Metropolitana San Jerónimo de Montería, cuelgan sus herraduras y su placa para disfrutar de un retiro digno y lleno de amor en el seno de nuevas familias.

Los Tres Héroes que Marcaron la Historia de la Región

A partir de hoy, estos tres servidores públicos de cuatro patas inician su mejor misión: descansar. Ellos son las leyendas que hoy entregaron su legado:

CÁNDIDO, Equino / Mestizo Argentino, un imponente ejemplar color Alazán. Símbolo de gallardía y control en los eventos más complejos de la región.

JARACOLITO DE PIJAOS, Equino / Medio Anglo Español, un brioso Bayo que recorrió las zonas rurales de Montería, garantizando la paz donde los vehículos no podían llegar.

ODY, Canino / Pastor Belga Malinois, de pelaje Amarillo-Negro. Un canino audaz, astuto y guardián incansable de la seguridad y la convivencia.

«Cumplieron con honor, ahora les toca ser consentidos»: Coronel Héctor Ruiz Arias, durante el emotivo acto, el Coronel Ruiz Arias enfatizó que la entrega en adopción de estos semovientes no es el fin de su camino, sino el premio a una lealtad inquebrantable.

«Estos nobles animales no eran herramientas; eran nuestros compañeros de armas. Arriesgaron sus vidas, blindaron la seguridad de la zona rural de Montería y se ganaron el cariño de miles de ciudadanos en cada evento cultural y deportivo. Hoy les decimos: ‘Misión cumplida’. Nos aseguramos de que sus nuevas familias les brinden el pasto verde, el descanso y el amor que tanto se han ganado», afirmó con contundencia el comandante de la Policía Metropolitana de Montería.

La Policía Nacional expresa su más profundo agradecimiento a estos tres servidores y extiende sus mejores deseos a las familias adoptantes, quienes asumen el hermoso compromiso de cuidar a quienes, por años, cuidaron de toda una ciudadanía.

¡Buen viento y buena mar a Cándido, Jaracolito de Pijaos y Ody! Su legado de seguridad rural quedará grabado para siempre en Montería.

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