La jueza sexta de Ejecución de Penas de Barranquilla, Carmen Luisa Terán Suárez, concedió la libertad condicional al empresario Carlos Mattos, protagonista del escándalo de corrupción judicial conocido como el «caso Hyundai». El empresario, quien cumplía condenas por sobornar a funcionarios de la Rama Judicial para obtener beneficios comerciales, sale de prisión a pesar de mantener un proceso abierto por sus polémicas salidas clandestinas de la cárcel La Picota en 2022. La medida se otorga apenas semanas después de que la justicia rechazara un principio de oportunidad con el que Mattos pretendía entregar vehículos de alta gama a cambio de frenar sus procesos penales pendientes.
La decisión de la jueza Terán Suárez ha generado un fuerte eco en el sector judicial, especialmente porque su nombre ya estaba bajo la lupa de la Comisión Seccional de Disciplina Judicial del Atlántico. La funcionaria es investigada por haber ordenado, en diciembre de 2025, la libertad de Jorge Luis Alfonso López, alias “Gatico”, hijo de la fallecida Enilce López y condenado por homicidio. Aunque la boleta de libertad para Mattos se sustenta en argumentos como buen comportamiento, estudio y arraigo familiar, la coincidencia de beneficios a condenados de alto perfil ha encendido las alarmas de las autoridades disciplinarias.
Con esta decisión, Mattos deja su reclusión física, pero queda sujeto a las condiciones de la libertad condicional y al avance del proceso por el fraude al sistema penitenciario durante su estadía en Bogotá. El caso Hyundai, que dejó en evidencia cómo se manipularon repartos y fallos en los juzgados civiles de Paloquemao, suma así un nuevo capítulo que reabre el debate sobre la efectividad de las penas en delitos de «cuello blanco» y la vigilancia sobre los jueces de ejecución de penas en la región Caribe.
