Lucas Francesco Murillo García, un niño de siete años que padece una compleja cardiopatía congénita, recibió una sorpresa inolvidable al comunicarse a través de una videollamada con su ídolo futbolístico, el delantero colombiano Luis Díaz.
El menor, quien nació con síndrome de corazón izquierdo hipoplásico y ha sido sometido a tres cirugías de corazón abierto, conoció su historia a nivel nacional tras publicar un video pidiendo ayuda al presidente Abelardo de la Espriella para acceder a los tratamientos médicos necesarios.
Gracias a la gestión de la primera dama, Ana Lucía Pineda, y la Fundación Colombia Luz y Sonrisas, se logró su traslado desde Cúcuta en un avión ambulancia hasta la Fundación Cardiovascular de Colombia en Floridablanca, Santander, donde los especialistas evalúan su posible sometimiento a una cirugía de Fontan o a un trasplante cardíaco, mientras el emotivo saludo del deportista se convirtió en un rayo de esperanza para su pronta recuperación.
