Las madres comunitarias transitadas del departamento de Córdoba volvieron a las calles para denunciar la interrupción reiterada de los contratos que sostienen los programas de atención a la primera infancia. Los cortes afectan a los Centros de Desarrollo Infantil (CDI), a Educación Inicial en el Hogar y a Educación Inicial Campesina, dejando sin servicio a cientos de niños y niñas y sin ingreso a las madres que los atienden.
Según las denuncias, la contratación terminó en julio. En agosto los programas quedaron completamente paralizados: las madres transitadas no recibieron ningún reconocimiento económico y los niños se quedaron sin atención ni alimentación. En septiembre se reactivó la contratación, pero solo hasta el 31 de octubre. Desde noviembre los servicios volvieron a suspenderse.
Ante los reclamos de padres y madres, la respuesta de la regional del ICBF en Córdoba se repite: “no hay recursos”. La situación genera creciente malestar en Montería, donde se cuestiona la contradicción con lo afirmado por la directora nacional, Carolina Restrepo, quien aseguró en el Congreso que no requiere más recursos para el normal funcionamiento de estos programas.
Mientras las autoridades nacionales sostienen que los fondos son suficientes, en Córdoba la realidad es otra: los niños y niñas de los programas de primera infancia quedan sin atención y las madres comunitarias transitadas, sin el sustento de su trabajo. La interrupción recurrente de los contratos mantiene en zozobra a las familias que dependen de estos servicios.
