La representante a la Cámara por el Pacto Histórico, María Fernanda «Mafe» Carrascal, aseguró que uno de los principales desafíos que enfrentará el gobierno del presidente electo, Abelardo De la Espriella, será garantizar la seguridad de las familias campesinas beneficiadas con los procesos de acceso a la tierra.
Aunque reiteró que ejercerá oposición al nuevo Gobierno, la congresista hizo un llamado para que la protección de las comunidades rurales sea una prioridad desde el inicio del mandato.
“El próximo gobierno tendrá un reto enorme: proteger la vida de las familias campesinas que recibieron tierra y garantizar que puedan permanecer en ella. La dignidad que miles de personas comenzaron a recuperar con la Reforma Agraria no puede perderse por la violencia”, escribió Carrascal en su cuenta de X.
La legisladora advirtió que grupos armados continúan intimidando y desplazando a familias que recientemente recibieron predios, situación que, según afirmó, amenaza los avances alcanzados en materia de reforma agraria.
En un video publicado en sus redes sociales, explicó que muchas familias comienzan a trabajar la tierra y construir un proyecto de vida, pero posteriormente son amenazadas por actores armados que buscan expulsarlas de los terrenos.
Carrascal también aseguró que se han conocido denuncias sobre presiones contra comunidades campesinas y afrodescendientes, así como intimidaciones a funcionarios de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), especialmente en regiones como Córdoba.
La representante cuestionó además las propuestas del presidente electo relacionadas con una reducción del Estado, entre ellas la eventual eliminación de la Agencia Nacional de Tierras.
“¿Debería mantenerse la institucionalidad encargada de ejecutar la reforma agraria o reemplazarse por otro modelo?”, planteó.
Finalmente, advirtió que la entrega de títulos de propiedad pierde valor si el Estado no garantiza la seguridad en los territorios.
“Si un campesino recibe un título, pero termina expulsado por grupos armados o por quienes reclaman la tierra mediante la fuerza, el mensaje es devastador: el papel vale menos que las armas”, concluyó.
