El brote de ébola en la República Democrática del Congo ha alcanzado cifras alarmantes, cobrando la vida de 2.325 personas y registrando 4.945 contagios confirmados, lo que lo consolida como la segunda epidemia más mortal de la historia y la de propagación más rápida hasta el momento.
Ante esta situación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una advertencia sobre la posibilidad de que esta crisis sanitaria se acerque a los niveles del peor brote registrado, el cual tuvo lugar en África Occidental entre 2014 y 2016.
