El dictamen del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses ha arrojado luz sobre el trágico desenlace de Yulixa Consuelo Toloza, la mujer de 52 años que perdió la vida tras someterse a un procedimiento estético clandestino en el sur de la capital. De acuerdo con el informe forense, la causa de su fallecimiento fue una embolia pulmonar, una condición crítica caracterizada por el bloqueo súbito de una arteria en los pulmones, originado en la mayoría de los casos por un coágulo de sangre. Los estudios patológicos determinaron que esta grave afectación médica, catalogada como una emergencia de alta prioridad, requería atención hospitalaria inmediata; un factor que, de haberse gestionado a tiempo, habría podido evitar su muerte tras varias horas de agonía.
La reconstrucción cronológica de los hechos sitúa el inicio de la tragedia el pasado 13 de mayo en un centro estético ilegal ubicado en el sector de Venecia. Yulixa salió de una lipólisis láser poco después de la 1:00 de la tarde. Una amiga cercana, quien la acompañó durante la jornada, testificó haberla visto con vida por última vez sobre las 4:00 de la tarde. En ese momento, el personal del establecimiento le pidió a la acompañante que saliera a conseguir un cambio de ropa bajo la excusa de que la paciente «se había hecho chichí», solicitándole además otros implementos médicos como medias antiflebíticas. Esta maniobra terminó por dejar a Yulixa completamente sola e indefensa dentro del lugar.
Cuando la amiga regresó alrededor de las 7:00 de la noche, encontró el centro clandestino totalmente cerrado y sin nadie que le diera razón sobre el paradero de la mujer. No obstante, los registros y las investigaciones posteriores revelaron que a las 7:44 de la noche, la dueña de la estética, su esposo y el falso cirujano sacaron el cuerpo de Yulixa arrastrándolo para introducirlo en un vehículo, el cual fue hallado días después en Cúcuta, Norte de Santander, como parte de un plan de escape. La ventana de muerte establecida por la necropsia coincide
