Al cumplirse 35 años del trágico asesinato de la periodista Diana Turbay, su esposo Miguel Uribe, compartió un sentido mensaje que conecta su dolor personal con la realidad actual del país. A través de sus redes sociales, recordó cómo la violencia transformó lo que debía ser una celebración de infancia en uno de los momentos más oscuros de su vida.
«Hoy se cumplen 35 años del asesinato de Diana Turbay. Tres días después, nuestro hijo Miguel cumplía cinco años. Pero en lugar de una fiesta, vivimos un sepelio», relató Uribe Turbay, evocando la crudeza de una época que marcó la historia de Colombia y que, según advirtió, parece estar repitiéndose para miles de familias.
Para Miguel Uribe, la memoria de su esposa no es solo un asunto privado, sino un símbolo de los valores que el país debe defender. Describió a Diana Turbay como una mujer de valentía, dignidad y principios innegociables, cualidades que hoy utiliza como motor para su actividad política.
«Honro la vida de Diana por lo que representó. Colombia no puede acostumbrarse a la violencia. Seguiré trabajando para que ningún colombiano tenga que vivir lo que nosotros vivimos», sentenció.
Uribe Turbay expresó su preocupación por el retorno de dinámicas violentas que se creían superadas. Aseguró que no habla solo desde su historia personal, sino como un ciudadano que se niega a aceptar que el dolor sea el destino común de los colombianos. Con este pronunciamiento, Uribe reafirma su compromiso con la seguridad y la justicia, pilares que ha defendido y que hoy vincula directamente con el legado de su esposa.
