El panorama de cara a la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio se sigue decantando en el legislativo colombiano. El senador electo por el Centro Democrático, Rafael Nieto Loaiza, se pronunció sobre el escenario electoral que dejó a Abelardo de la Espriella (43,7 %) y a Iván Cepeda (40,9 %) en la disputa final por la Casa de Nariño.
En entrevista con el medio radial La FM, Nieto Loaiza fue pragmático frente al respaldo de su colectividad hacia la candidatura de De la Espriella. «No creo que fuera la mejor opción para Colombia pero votaremos por él», admitió el congresista electo, enfatizando en que la coyuntura política actual exige una postura determinante: “Hay que votar contra Cepeda”.
El pronunciamiento se da luego de que el presidente de la República, Gustavo Petro, manifestara públicamente que no reconocía los resultados del preconteo, argumentando presuntas modificaciones de última hora en el software de escrutinios e inconsistencias en el censo electoral.
Frente a esto, el líder del Centro Democrático arremetió contra el mandatario nacional y contra el candidato Iván Cepeda:
“Las mentiras y el desconocimiento de los resultados electorales reafirman el talante autoritario de Petro y de Cepeda”, sostuvo Nieto, quien además advirtió que dicha narrativa «presagia que usarán la violencia si pierden de nuevo en la segunda vuelta”.
Según el senador electo, desde el sector oficialista se venía preparando a las bases de opinión pública sembrando dudas reiteradas sobre el sistema electoral para justificar su postura actual.
A diferencia de los cuestionamientos del jefe de Estado, Rafael Nieto hizo un llamado urgente a los sectores políticos y ciudadanos a “cerrar filas para defender la institucionalidad democrática”. En su intervención, defendió la gestión de la Registraduría y del Consejo Nacional Electoral (CNE), calificando la entrega de datos como un proceso rápido, confiable y transparente.
Finalmente, para contrarrestar las dudas sobre la legitimidad del software, Nieto instó a difundir masivamente los resultados de las auditorías realizadas por misiones de observación internacional como Idea, Capel y el Instituto Interamericano de Derechos Humanos, entidades que, según afirmó, concluyeron previamente que el sistema electoral colombiano no presentaba ningún problema técnico.
