Cuando el río invadió las casas de varios barrios de Montería, dejó dos problemas simultáneos: viviendas dañadas y familias sin trabajo.
La Alcaldía, liderada por el alcalde Hugo Kerguelén, decidió enfrentar ambos al mismo tiempo.
Según informó el mandatario a través de sus redes sociales, los maestros de obra que hoy cambian techos, resanan paredes y arreglan pisos en sectores como El Dorado, El Poblado, El Níspero, Rancho Grande, El Portal, La Vid y otros barrios son, en su mayoría, los mismos damnificados. La administración municipal los contrató, les paga su jornal y además suministra los materiales necesarios para las intervenciones.
Hasta el momento, 98 personas se encuentran trabajando y cobrando. Se han intervenido 204 viviendas, de las cuales 193 ya están terminadas.
“No es un auxilio. Es empleo. Un hombre que repara su propio barrio y llega el viernes con su sueldo a la casa no está recibiendo ayuda. Está recuperando algo que la inundación también le quitó: el trabajo”, señaló el alcalde Kerguelén.
La estrategia busca devolver dignidad y estabilidad económica a las familias afectadas, mientras se avanza en la recuperación física de los barrios. El alcalde aseguró que el trabajo continúa “barrio por barrio, casa por casa”.
