Mientras la administración del alcalde de Ciénaga de Oro , Alejandro Mejía Castaño informa sobre el despliegue de maquinaria amarilla en varios sectores rurales del municipio, los habitantes de la vereda El Rabón lanzan un ultimátum, denunciando la indiferencia y el colapso de su única vía de acceso.
La población de El Rabón está cansada de las «promesas eternas» y de las peticiones de «paciencia», que consideran una burla vacía. Su principal conexión se encuentra en un estado crítico que amenaza la seguridad y el desarrollo de la comunidad.
La crisis vial en El Rabón afecta directamente los derechos básicos: los niños enfrentan dificultades extremas para llegar a sus escuelas y los adultos mayores carecen de un camino seguro para desplazarse. Los vecinos exigen una intervención urgente y tangible, demandando acciones concretas en lugar de palabras que, aseguran, solo mienten a Dios y al pueblo.
La denuncia de El Rabón contrasta con el cronograma de actividades que la administración municipal ha divulgado para la maquinaria amarilla:
Actualmente: Santiago del Sur.
Próxima Semana: Vía Las Piedras – Pijiguayal.
Antes de finalizar el mes: Bella Vista, San Antonio 10 y San Antonio 6.
Diciembre (1ª y 2ª semana): Vía de La Zorra 1 y La Zorra 2, para luego pasar a Puerto Velo, Las Palmas y El Higal.
Los habitantes de El Rabón, cuya vereda sufre las consecuencias descritas, reclaman ser incluidos en este plan de acción de manera prioritaria, exigiendo ser tratados con la misma dignidad que el resto de Ciénaga de Oro.
