Ana María Saavedra, de 23 años, es la única sobreviviente de su familia tras el terremoto del 10 de agosto que derrumbó el edificio de cuatro pisos en el que vivían en Cali.
En el colapso murieron sus padres, Jairo Hernán Saavedra y Victoria Caicedo, y sus dos hermanas trillizas.
“Yo no sé vivir sin mis hermanas, yo no sé vivir sin mi papá y mi mamá”, expresó la joven, quien se encuentra en recuperación luego de ser rescatada de los escombros.
Ana María sufrió fracturas en un brazo y en la pelvis, por lo que fue sometida a una cirugía. Su familia confirmó que la intervención tuvo un resultado favorable y que el proceso de rehabilitación le permitirá recuperar progresivamente la movilidad.
Durante los primeros días, la joven desconocía el destino de sus seres queridos. Según relató su prima Diana March Espinosa, preguntaba constantemente por ellos.
La noticia le fue comunicada la noche del jueves 13 de agosto, después de la operación. Sus tías Vicky y Esperanza, hermanas de su padre, fueron las encargadas de acompañarla en ese momento y contarle que sus hermanas no habían sobrevivido.
Antes de ingresar al quirófano, Ana María dejó una frase que su familia recuerda como una muestra de su voluntad de seguir adelante: “Doctor, yo necesito vivir porque Dios me tiene para cosas muy grandes”, le dijo al anestesiólogo, según contó su prima a Noticias Telemundo.
Además de las terapias físicas, la joven deberá afrontar ahora un profundo proceso emocional marcado por la pérdida de sus padres y sus dos hermanas.
