Los países europeos reciben el mes de julio inmersos en la ola de calor que comenzó el pasado fin de semana y que se resiste a remitir. Máximas de 46,6 grados en España y Portugal, de 41 en Francia, de 40 en Italia, de 38 en Alemania.
Para mitigar los efectos de las altas temperaturas, las autoridades han puesto en marcha nuevas medidas, como el cierre parcial de la Torre Eiffel en París o la prohibición de trabajar al aire libre en Italia.
Varias regiones italianas emitieron una ordenanza en la que se prohíbe a partir de este martes trabajar al aire libre en las horas con temperaturas más altas, desde las 12.30 a las 16.00 horas, ante la ola de calor que afecta al país y a toda Europa.
Medidas que se han tomado después de que en Emilia Romaña (norte) se produjo una víctima por el calor, un hombre de 47 años de origen marroquí que murió mientras trabajaba bajo el sol en la obra de construcción de una escuela.
Ni siquiera la playa es una alternativa para la población: las aguas del mar alcanzan en algunos puntos del Mediterráneo occidental los 30 grados y en el Cantábrico oriental llegan a los 24, valores cinco o seis grados superiores a lo habitual en estas fechas.
Según las previsiones, las temperaturas se mantendrán por encima de la media, entre los 36 y 38 grados, con picos de hasta 40 en algunas localidades, al menos hasta el 5 de julio.
Con texto de Caracol Radio.
