A solo horas de las elecciones presidenciales, un grave episodio sacude la aspiración de Santiago Botero hacia la Casa de Nariño. Desde la madrugada de este sábado, la Comisaría de Familia de Cartagena, con el apoyo de la Policía Nacional, adelantó un operativo para desalojar al candidato del apartamento donde residía junto a su esposa, Manuela Echeverri, y su hijo de diez meses, en cumplimiento de un paquete de medidas de protección emitido a favor de la mujer tras una denuncia por presunta violencia intrafamiliar.
De acuerdo con el comisario de familia a cargo del procedimiento, Amin Sanabria, la diligencia presentó serios contratiempos debido a que el político se habría negado a abrir la puerta del inmueble mientras las autoridades intentaban facilitar el ingreso de la madre y del lactante.
Ante la compleja situación y para garantizar el bienestar del menor, el funcionario confirmó que el bebé tuvo que ser trasladado temporalmente a un hogar de paso institucional. Las restricciones judiciales ordenadas prohíben estrictamente a Botero acercarse o interferir con las víctimas ante el riesgo inminente detectado para su integridad física y psicológica.
Por su parte, la defensa legal de Echeverri argumentó que los hechos venían ocurriendo desde hace semanas y que su representada ha sufrido severas afectaciones emocionales y económicas en el entorno del hogar. Mientras las denuncias siguen su curso legal ante los organismos competentes para establecer responsabilidades penales, el candidato presidencial no ha emitido pronunciamientos públicos para dar su versión sobre los graves señalamientos que empañan de forma definitiva su cierre de campaña.
