El presidente Gustavo Petro volvió a encender la polémica en torno a la transparencia electoral en Colombia al cuestionar duramente la permanencia de Álvaro Hernán Prada como magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE). A través de su cuenta de X, el mandatario aseguró que el funcionario debería apartarse de su cargo, señalándolo de actuar con parcialidad y de afectar la legitimidad de los procesos de votación.
“Prada debería retirarse de ser árbitro electoral”, sentenció el jefe de Estado, sugiriendo que el magistrado estaría impulsando intereses políticos específicos, mencionando el nombre de Paloma Valencia. Petro fue más allá al alertar sobre la vulnerabilidad del sistema: «Estamos ante unos softwares de cómputo manipulables. Esto quita garantías a quienes participan”.
El mandatario justificó su decisión de no participar en las consultas actuales basándose en actuaciones pasadas de Prada, a quien acusó de haber bloqueado opciones políticas de su preferencia en procesos anteriores. “Prada, el árbitro electoral sub júdice, les ha metido la mano”, afirmó de manera tajante.
Estas declaraciones coinciden con un momento crítico para el magistrado en el ámbito judicial. Recientemente, la Procuraduría General de la Nación solicitó formalmente la condena de Prada, argumentando que “aportó, a ciencia y conciencia, una cuota de participación para convencer a Monsalve de dar su declaración a cambio de ofrecimientos”, en el marco del proceso por presunto soborno a testigos.
A pesar de estos graves señalamientos y de estar bajo investigación, Prada se mantiene en su silla del CNE, lo que para el presidente Petro representa una amenaza directa a la imparcialidad que requiere el órgano encargado de velar por la democracia en el país.
