En su primera alocución en los canales públicos y privados y en las redes oficiales, el Jefe de Estado, Abelardo De La Espriella, entregó un balance de la tragedia que causó el terremoto del pasado 10 de agosto en el país.
En sus palabras a los colombianos, el Mandatario dio a conocer el reporte actualizado que le entregó la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), del cual dijo que “se extiende a 450 municipios en 15 departamentos, esto significa que una tercera parte de la Patria se vio afectada por el terremoto”.
“Hasta este momento se reportan 289 compatriotas fallecidos, 4.187 heridos y 143 desaparecidos; más de 120.328 familias han sido registradas como afectadas; hay 26.945 viviendas destruidas y más de 127.557 viviendas averiadas”, aseguró.
Añadió que se reportan daños en 285 centros de salud y en más de 2.838 establecimientos educativos, así como “centenares de vías, puentes e instalaciones, indispensables para la vida cotidiana de los colombianos, se vieron impactados por la fuerza de la naturaleza”.
Reiteró que las cifras aún son preliminares, razón por la cual manifestó que “los equipos territoriales, que ordené desplegar, continúan verificando la información” y recalcó: “Por respeto a las víctimas y a sus familias, mi Gobierno solo comunicará datos debidamente consolidados”.
Valle y Risaralda, los más afectados
De acuerdo con la información que le suministraron, el Presidente aseguró que el Valle del Cauca y Risaralda “concentran las consecuencias humanas más dolorosas”.
En este sentido, dijo que en el Valle del Cauca “se reportan 163 fallecidos, 2.672 heridos y 80 desaparecidos”, mientras que en Risaralda “104 compatriotas perdieron la vida lamentablemente, 565 resultaron heridos y 61 compatriotas permanecen lamentablemente desaparecidos”.
“He dado la orden, desde el primer minuto posterior al devastador evento, de que mientras exista una posibilidad de encontrar con vida a un solo compatriota los equipos de búsqueda y rescate sigan en el terreno”, enfatizó el Mandatario.
Al referirse a los mecanismos internacionales, que activó desde el primer minuto del hecho, el Jefe de Estado comentó que “hoy contamos con 138 rescatistas extranjeros: 24 estadounidenses, 32 ecuatorianos y 82 israelíes, integrados de manera ordenada a nuestra operación nacional” y anotó que “la Sala de Crisis Nacional permanece activa las 24 horas”, mientras que “los ministros están desplegados en las regiones y todas las entidades del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo mantienen sus capacidades al servicio de la emergencia”.
Un trabajo en el terreno
En sus palabras a los colombianos, el Mandatario reiteró que “desde el mismo 10 de agosto no goberné desde un escritorio. Colombia no se gobierna a la distancia” y recordó que “me hice presente personalmente en las ciudades, en los pueblos, en los municipios más golpeados para dirigir los puestos de mando unificados”.
“Estuve en Quibdó, en Pereira, en Cali, en El Cairo, en Toro y ayer estuve en Buenaventura, el puerto también fue fuertemente impactado por el sismo. En cada punto, donde el dolor era más intenso, llegamos con el Gobierno a gerenciar la crisis y a darle una mano amiga a la gente. Estoy dirigiendo los PMU (Puestos de Mando Unificado) junto a gobernadores, alcaldes, la Fuerza Pública y los organismos de socorro”, dijo.
Para el Presidente es claro que “las cosas de Dios, queridos compatriotas, solo Dios las sabe. Él decidió ponernos en esta prueba tan dura y, en su sabiduría, lo hizo justo el día en que comenzó mi mandato. Nuestro deber ante la adversidad es enfrentarla y unir al país bajo una premisa clara y contundente: la Patria la reconstruimos juntos”.
