Un integrante de las disidencias de las Farc se entregó de manera voluntaria ante las tropas de la Tercera División del Ejército Nacional en la conflictiva zona del Cañón del Micay, en el departamento del Cauca. Tras manifestar su intención de abandonar las armas, el sometido recibió atención humanitaria por parte de los uniformados para iniciar su respectivo proceso de tránsito a la legalidad y recibir los beneficios del Programa de Atención Humanitaria al Desmovilizado del Gobierno Nacional.
Con este último caso, las autoridades militares confirmaron que en lo corrido del año 2026 ya son más de 100 los integrantes de diversos grupos subversivos que han decidido someterse a la justicia en esta región del suroccidente del país, un logro que el Ejército atribuye a la constante presión operativa y a las campañas de desmovilización desplegadas en los principales corredores viales y áreas rurales del Cauca.
