El Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach Pacheco, desestimó este mediodía las denuncias presentadas por el presidente Gustavo Petro respecto a los resultados de la primera vuelta presidencial, asegurando de manera tajante que no existen «ni pruebas ni indicios» que confirmen las irregularidades o el fraude señalados por el mandatario para no aceptar el veredicto de las urnas.
Desde la jefatura del Ministerio Público, el alto funcionario instó formalmente al jefe de Estado a que, en caso de poseer evidencias concretas sobre la supuesta compra masiva de votos o alteración del proceso electoral, las remita de inmediato a su despacho o a las autoridades judiciales competentes para iniciar las investigaciones del caso.
Esta declaración introduce un fuerte contrapeso institucional a la narrativa de la Casa Nariño, elevando la tensión política en el país en momentos en que la oposición y el gobierno miden fuerzas de cara a la segunda vuelta, y traslada la carga de la prueba directamente al Ejecutivo, que hasta ahora ha mantenido sus cuestionamientos en el terreno del debate público y las redes sociales.
