El ministro del Interior electo, Rodrigo Lara, se sumó a la ola de rechazos frente a la decisión de la Unidad Nacional de Protección (UNP) de retirar el refuerzo de seguridad al representante a la Cámara Julio César Triana. A través de un pronunciamiento oficial, Lara exigió el restablecimiento inmediato del esquema de protección, recordando que el congresista fue víctima de un atentado por parte de disidencias de las FARC en carreteras del Huila hace apenas unos meses, por lo que despojarlo de estas medidas vulnera de manera directa su integridad física.
La controversia se intensificó debido a que la determinación administrativa coincidió con posturas de oposición asumidas recientemente por el legislador. En ese sentido, el ministro electo cuestionó duramente la medida y advirtió que retirar el esquema de seguridad como posible retaliación política excede el marco administrativo, convirtiendo al Gobierno en un actor cómplice frente a las amenazas de los grupos armados ilegales que atentan contra la vida de los líderes de la oposición en el país.
