Las recientes revelaciones de Sneyder Pinilla, exsubdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), ante la Corte Suprema de Justicia han sacudido el panorama político colombiano. En su testimonio, Pinilla destapó una presunta red de favores en la que contratos de la UNGRD habrían sido entregados a congresistas a cambio de apoyo para las reformas del Gobierno.
Según el exfuncionario, esta dinámica no se limitaba a la coalición de gobierno; incluso miembros de la oposición se beneficiaban de estos acuerdos. “Se tenían que dar contratos para que aprobaran las diferentes reformas del Gobierno”, afirmó.
Entre los nombres mencionados por Pinilla, resalta el del senador cordobés Julio Elías Chagüi. Pinilla aseguró que el entonces ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, le instruyó para concretar un contrato con Chagüi para obras de mitigación de inundaciones en Sahagún, Córdoba. Aunque el contrato no se ejecutó, el presupuesto habría pasado de 22 mil a 28 mil millones de pesos y el senador era el beneficiario directo.
De igual manera, Pinilla también señaló a la senadora del Pacto Histórico, Marta Peralta. Aunque negó haber pactado directamente con ella la polémica compra de carrotanques, sí admitió que contrató a una empresa vinculada a la senadora para operar maquinaria amarilla en La Guajira. El exfuncionario justificó el acuerdo diciendo que Peralta era vista como una «aliada» por su cercanía con el presidente.
Para añadir más tensión al caso, Pinilla denunció la desaparición de documentos cruciales relacionados con los contratos. El exsubdirector responsabilizó al actual director de la UNGRD, Carlos Carrillo, por la pérdida de estos archivos. “Muchos de los documentos que yo había hecho, todos los desaparecieron”, declaró. La investigación avanza mientras las acusaciones se multiplican, y la justicia busca esclarecer el alcance de esta presunta red de corrupción.
