El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo un primer encuentro oficial con el canciller de Venezuela, Oliver Blanco, en el marco de una cumbre diplomática orientada a redefinir las relaciones bilaterales entre ambas naciones. Durante la reunión, las delegaciones analizaron los escenarios políticos y económicos para propiciar una salida negociada a la crisis del vecino país, poniendo sobre la mesa temas cruciales como la reactivación institucional, las garantías para procesos electorales transparentes y el manejo de los activos venezolanos en el exterior.
El cara a cara representa un hito dentro de la nueva administración hemisférica, equilibrando la presión internacional y las exigencias de libertades democráticas con los condicionamientos para aliviar progresivamente las medidas económicas impuestas a Caracas. Analistas internacionales señalan que el diálogo abre canales inéditos de interlocución, aunque condicionados estrictamente al cumplimiento de acuerdos en materia de derechos humanos y seguridad hemisférica por parte del gobierno venezolano.
