En un sorpresivo mensaje de despedida, el presidente Gustavo Petro se pronunció sobre el fallecimiento del cantante Yeison Jiménez, destacando una faceta que unía al artista con la agenda de transformación nacional: la defensa de la agricultura y la industrialización del campo.
El mandatario, a través de su cuenta en la red social X, reveló que tras escuchar una de las últimas entrevistas del artista, encontró una coincidencia profunda en su visión de país. «Tenía razón Yeison, la agricultura como fundamento de la reproducción de la vida es el camino seguro, y su industrialización. Seguiré ese camino, Yeison. QEPD», escribió Petro, elevando el legado del cantante más allá de los escenarios.
La respuesta de Petro hace referencia a la historia de vida de Jiménez, quien antes de ser una estrella de la música popular, trabajó durante años en la central de abastos más grande del país, Corabastos. En diversas entrevistas, el artista recordaba con orgullo sus raíces campesinas y aseguraba que el futuro económico de Colombia no dependía de las minas, sino del potencial de la tierra y la capacidad de procesar lo que en ella se siembra.
Jiménez, que además de músico era un próspero empresario agroindustrial con inversiones en el sector equino y ganadero, insistía en que el Estado debía fortalecer la producción local para garantizar la soberanía alimentaria. Esta postura encaja con la política de «Revolución Agraria» que promueve el Gobierno Nacional, la cual busca transitar de una economía extractiva a una basada en la producción de alimentos.
Para los analistas, el mensaje de Petro reconoce en Yeison Jiménez la voz de la «Colombia profunda». El intérprete de «El Aventurero» solía decir que «el campo es el que nos da de comer a todos», una frase que resonó en el mandatario, quien ha hecho de la reforma rural el eje de su administración.
Con este pronunciamiento, el Jefe de Estado no solo lamenta la pérdida cultural de una de las voces más potentes del género popular, sino que asume como una promesa de Gobierno la visión técnica y social que el artista defendió hasta sus últimos días: convertir a Colombia en una potencia agroindustrial.
