La crisis de orden público en el suroccidente de Colombia alcanzó un nuevo punto crítico este sábado. Un artefacto explosivo fue activado en la Vía Panamericana, específicamente en el sector Pan de Azúcar del corregimiento de Mojarras (Mercaderes, Cauca), afectando directamente a un vehículo de transporte intermunicipal y a un bus tipo «chiva» que cubrían la ruta hacia el sur del departamento.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, confirmó que el balance de víctimas es de seis heridos, entre ellos un menor de edad. La situación más delicada la presenta el conductor del vehículo de servicio público, quien debido a la gravedad de sus lesiones fue trasladado, junto a los cinco pasajeros restantes, hacia centros asistenciales en Popayán.
Este hecho se convierte en el quinto ataque terrorista registrado en las últimas 24 horas en la región, consolidando una ofensiva criminal que ha puesto en jaque la movilidad y la vida en los departamentos del Valle y Cauca.
Ante la ola de violencia, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, junto al comandante de las Fuerzas Militares, el general Hugo López, se desplazaron a la zona para liderar un consejo de seguridad extraordinario en Palmira. El alto mando militar fue enfático al declarar que se han ordenado operaciones conjuntas inmediatas para recuperar el control de los corredores viales.
«No vamos a ceder un solo espacio al terrorismo ni a las estructuras que pretenden desestabilizar el noroccidente del país», sentenció el general López.
El gobernador Guzmán hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional, subrayando que la Vía Panamericana es el pulmón económico y social de la región. El mandatario calificó el atentado como una «grave amenaza contra la vida y la integración» del país, exigiendo medidas permanentes de protección para los pasajeros y transportadores que hoy transitan con miedo por las carreteras del Cauca.
