La violencia contra los defensores de derechos humanos en el país sigue cobrando vidas, esta vez con el homicidio de la lideresa indígena María Ovidia Palechor y su compañero James Flor en el municipio de Cajibío, Cauca.
Ambos hacían parte de la Mesa de Víctimas y eran ampliamente reconocidos en la región por su activa participación en los movimientos indígena, campesino y de mujeres, así como por su incansable labor en pro de la paz. Con este doble crimen, la cifra de líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados en lo que va corrido de 2026 asciende a 90, a lo que se suman seis homicidios de firmantes de paz, una situación que mantiene en alerta a las organizaciones sociales y humanitarias.
