El legado de la «Universidad del Vallenato» ya tiene un lugar permanente en el corazón de Valledupar. En el marco del 59° Festival de la Leyenda VallenataRtgfr, fueron develadas las esculturas en honor al inolvidable Rafael Orozco y al maestro Israel Romero, fundadores del Binomio de Oro de América. El acto, celebrado en el Ecoparque del Río Guatapurí, se convirtió en un emotivo reencuentro entre la música y sus seguidores, marcando uno de los hitos más memorables de la edición 2026 del certamen.
Las obras fueron creadas por el reconocido artista plástico Jhon Peñaloza Almanza, responsable de otros monumentos icónicos en la ciudad como los de Diomedes Díaz y Leandro Díaz. Cada pieza, elaborada a escala natural, tiene un peso aproximado de 200 kilos y reposa sobre pedestales de porcelanato negro. La intención del artista fue capturar la elegancia y el carisma que definieron la puesta en escena de la agrupación que internacionalizó el género vallenato.
El evento contó con la presencia de Clara Cabello, viuda de Orozco, y del propio Israel Romero, quien visiblemente emocionado agradeció el homenaje en vida. Sin embargo, como es costumbre en este tipo de monumentos, la polémica no se hizo esperar en las plataformas digitales. Mientras cientos de fanáticos celebraron el parecido y el detalle de las facciones, otros sectores de la opinión pública abrieron el debate sobre la fidelidad de los rasgos, asegurando que las figuras se distancian de la apariencia real de los ídolos.
Más allá de la controversia técnica, el Ecoparque del Río Guatapurí se consolida desde hoy como un santuario para los amantes de la música de acordeón, donde las estatuas de Orozco y Romero servirán como recordatorio eterno de una era dorada que cambió para siempre la historia del folclor colombiano.
