La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) adoptó una decisión clave para agilizar los procesos de exploración en el Caribe colombiano al emitir la Resolución N.° 002921, mediante la cual se excluyen y modifican exigencias del seguimiento ambiental otorgado inicialmente a las compañías involucradas en el bloque COL-1.
Con esta medida, orientada a optimizar el desarrollo del pozo exploratorio Komodo-X1 de Ecopetrol y Anadarko, la entidad eliminó tres obligaciones específicas que formaban parte del régimen de control previo.
En primer lugar, la determinación suprime la exigencia de un pronunciamiento previo y favorable por parte de la autoridad ambiental sobre los Planes de Manejo Ambiental Específicos (PMAE) de cada pozo antes de iniciar operaciones, bajo el argumento de que la viabilidad general ya había sido evaluada durante el trámite de licenciamiento principal y que el control posterior se realizará mediante el Informe de Cumplimiento Ambiental (ICA).
Asimismo, se eliminaron los conceptos adicionales de otras entidades requeridos para los planes de contingencia y la obligación de conformar un grupo especializado de expertos encargado de vigilar el proyecto de manera independiente.
