Tras superar con éxito ocho días críticos bajo estricta observación en la unidad de cuidados intensivos de la Fundación Cardiovascular de Colombia, ubicada en el municipio santandereano de Floridablanca, el menor cucuteño Lucas Murillo fue trasladado a habitación general para continuar con su proceso postoperatorio tras habérsele practicado una compleja cirugía de Fontan.
La evolución clínica del paciente ha mostrado indicadores altamente positivos, destacándose un incremento favorable en sus niveles de saturación de oxígeno y una respuesta satisfactoria a los esquemas iniciales de terapia respiratoria y rehabilitación física implementados por el cuerpo médico. Estos avances abren la posibilidad de que el niño reciba el alta hospitalaria en el corto plazo, permitiéndole abandonar el centro asistencial.
Para su progenitora, Andrea García, el cambio de área médica simboliza un alivio emocional transcendental tras las jornadas de incertidumbre vividas, visualizando el retorno al hogar como un escenario cada vez más próximo. Mientras avanza en su convalecencia, el menor mantiene altas expectativas sobre su salida, manifestando el deseo de conocer el alojamiento temporal donde su núcleo familiar se ha establecido en Bucaramanga y, principalmente, retornar a Cúcuta para reencontrarse con sus hermanos. Adicionalmente, la familia mantiene la expectativa sobre una posible visita prometida por el mandatario nacional al pequeño paciente durante su estancia en la región.
