A pesar de que se había dicho que el informe se conocería en ocho o 15 días, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), solo entregó el resultado sobre la mortandad de 80 millones de abejas africanizadas en el corregimiento Patio Bonito, municipio de Montería, 45 días después de ocurridos los hechos.
Además, de manera extraña, la entidad no hace alusión al relleno sanitario existente en el lugar y tampoco a los nombres de los predios adyacentes a los apiarios. Y mucho menos la entidad conceptúa sobre la causa de la muerte de las abejas, ya que -según ellos- no corresponde a la institución.
Lo que dio a conocer fue la lista de una serie de plaguicidas como clorpirifos y trazas de fipronil, lambda-cihalotrina, clomazona y difenoconazol y tiametoxam que fueron hallados en dos resultados de laboratorios, de cinco realizados, en las colmenas de los apiarios de Apromiel y Promiel en Patio Bonito, Montería.
Dice el ICA en su informe que, en el 2023, expidió la resolución 740 de ese año, mediante la cual se prohibió de manera inmediata el uso de fipronil para mitigar los efectos adversos en los polinizadores, con base en el principio precaución. Aquí cabe preguntar: ¿si está prohibido el uso de fipronil, por qué se sigue utilizando?, ¿dónde están los controles por parte de la entidad?
El ingeniero agrónomo especializado Alejandro Polo, explicó en cuanto al fipronil que existe un fallo que lo sacó del mercado de plaguicidas; Lambda-cihalotrina es un piertroide (sustancia química toxica) de amplio espectro; clomazone es un herbicida que se aplica a cultivos de arroz (pero es raro, porque las abejas se acercan a los cultivos en etapas de floración y este herbicida es post emergente temprano los primeros ocho días.
En cuanto al difenoconazol es un fungicida que se aplica antes de la floración del arroz o de otro cultivo y el tiametoxam es un insecticida de amplio espectro recomendado para el control de insectos chupadores.
El informe dice lo siguiente: en visita a los apiarios afectados, se corroboró la muerte masiva de abejas en la mayoría de las colmenas de ambos apiarios. La inspección del ICA se ejecutó sobre el 30% de las colmenas del apiario de Apromiel y sobre el 50% de las colmenas de Promiel.
Se hizo toma de seis muestras de tres matrices de las colmenas (miel, pan de abejas y abejas) con destino al laboratorio Primoris, bajo indicaciones de Agrosavia, en el marco del proyecto de investigación que esa corporación adelanta, según lo ordenado por el Tribunal de Cundinamarca.
En ese sentido, se cuenta con cinco resultados de laboratorio, en tres de ellos no se registra la presencia de moléculas de plaguicidas y en dos de ellos se reporta la presencia de clorpirifos y trazas de fipronil, lambda-cihalotrina, clomazona y difenoconazol y tiametoxam.
En ningún caso, el ICA conceptúa sobre la causa de la muerte de las abejas, puesto que el efecto de los plaguicidas de uso químico sobre las diferentes matrices ambientales, incluidas las abejas, no corresponde a la misionalidad institucional referidas en los decretos ya mencionados.
Informó que se visitaron los predios aledaños a los apiarios afectados para determinar la presencia de sistemas productivos agropecuarios a quienes haya que sensibilizar sobre la protección a los polinizadores. Se revisaron los predios colindantes al área de los apiarios afectados y no se encontró sistemas agrícolas establecidos.
Tanto la información recabada en la visita, como los resultados obtenidos de las muestras, son remitidos por el ICA a la Entidad Ambiental Competente-ANLA y a las partes afectadas, para que se gestionen las medidas a que haya lugar, de acuerdo con la misionalidad propia de cada Entidad. Así mismo, el resultado de esta atención, es socializado en la mesa técnica de las abejas, que fue conformada por orden del tribunal de Cundinamarca.
En el año 2023, el ICA expidió la resolución 740 de 2023, mediante la cual se prohibió de manera inmediata el uso de fipronil para mitigar los efectos adversos en los polinizadores, con base en el principio precaución.
Esta resolución expone tres puntos principales:
Prohibir la importación inmediata de fipronil como materia prima para la formulación de plaguicidas químicos de uso agrícola y pecuario, así como la importación del producto terminado;
Cancelar los registros de plaguicidas químicos de uso agropecuario que en su composición contengan el ingrediente activo fipronil;
Dar un plazo de 12 meses para el agotamiento de los inventarios existentes de los productos que contengan este ingrediente activo y se comercializan en el país.
A partir de febrero del presente año, el ICA está encausando esfuerzos para la supervisión en lugares de comercialización para que el fipronil no sea ofertado ni que repose en los inventarios.
El ICA invita a los productores y toda la cadena apícola y agrícola a trabajar el marco de las Buenas Prácticas Agrícolas, BPA, y en el correcto uso de los plaguicidas, teniendo en cuenta la hora, modo y cantidad de aplicación, en favor de los polinizadores.
Así mismo, se recomienda utilizar únicamente productos con registro ICA y seguir al detalle las instrucciones de la etiqueta y contar con la asesoría de un ingeniero agrónomo en sus lugares de producción.
También recomienda, que para el control de plagas, se haga uso de la estrategia de Manejo Integrado de Plagas, MIP, que está basada en la identificación de la plaga, la prevención, el monitoreo y el control, empleando alternativas físicas, biológicas, mecánicas o químicas para obtener productos inocuos y proteger la salud del productor y el ambiente.
