Petro apela al “poder constituyente” tras repunte en encuestas y lanza duras críticas a la institucionalidad

Nota: Imágenes utilizadas de fuentes externas con fines informativos.

El panorama político colombiano se agitó este domingo 25 de enero de 2026, tras la divulgación de la más reciente encuesta del Centro Nacional de Consultoría (CNC). El estudio, publicado por la revista Cambio, revela un quiebre en la tendencia de los últimos tres años: por primera vez en este periodo, el presidente Gustavo Petro registra una imagen positiva (48,8%) superior a la negativa (42,1%).

Lejos de una celebración convencional, el jefe de Estado reaccionó a las cifras con un mensaje cargado de confrontación hacia las estructuras tradicionales del país. A través de su cuenta en X, Petro afirmó que el resultado responde a un pueblo que «se cansó del engaño» y sugirió que, ante una institucionalidad que considera «tomada por intereses ajenos y odios del pasado», la alternativa es el ejercicio del poder constituyente.

Según el análisis del CNC, el ascenso en la popularidad del mandatario se apoya en tres pilares estratégicos:
1. Presencia territorial: La agenda presidencial volcada a regiones apartadas y ciudades intermedias.
2. Impacto económico: El incremento del 23% en el salario mínimo, medida que el 48,4% de los ciudadanos percibe como beneficiosa.
3. Soberanía nacional: La respuesta del mandatario frente a los pronunciamientos de su homólogo estadounidense, Donald Trump, lo cual habría activado un sentimiento de solidaridad patriótica en diversos sectores.

A pesar de la mejora en la imagen personal del presidente, el estudio técnico —aplicado a 2.202 personas en 56 municipios— evidencia un pesimismo estructural: 6 de cada 10 colombianos consideran que el país no ha avanzado en los últimos tres años.

Además, el optimismo del CNC contrasta con los datos publicados apenas 24 horas antes por las firmas Guarumo y EcoAnalítica. En dicho sondeo, la desaprobación a la gestión de Petro se mantiene por encima del 53%, vinculada principalmente a la percepción de corrupción y al desgaste administrativo.

Con estos resultados sobre la mesa, el Gobierno parece decidido a capitalizar su margen de favorabilidad para presionar reformas a través de la movilización popular, mientras la oposición se aferra a las encuestas que aún muestran un rechazo mayoritario a la ejecución del Ejecutivo.