Diez veredas de Sabana Nueva (San Pelayo), están incomunicadas por las inundaciones
Por lo menos diez veredas del corregimiento Sabana Nueva, municipio de San Pelayo, se hallan incomunicadas debido a la caída de dos puentes e interrupciones de las vías por las fuertes inundaciones registradas desde los primeros días de febrero del presente año. Las localidades afectadas están ubicadas en la margen izquierda del río Sinú.
El presidente de la Junta de Acción Comunal de El Dividiví, Gilberto Pestana dijo que, además, de El Dividiví, también están incomunicados La Trampa, Napal, El Mundo, Cañuelar, El Chaján, Las Flores, Sahagurdano y Santa Rosa.
La incomunicación se debe a la caída de los puentes ubicados en la vía que de Sabana Nueva conduce a esas localidades río adentro. En ese sentido, se cayeron los viaductos del canal y el de la entrada a El Napal. Otro puente, que hace falta, no ha sido construido por circunstancias desconocidas.
La comunidad está bastante preocupada ya que no pueden sacar los productos agrícolas y los derivados de la ganadería hasta Sabana Nueva y otras localidades como San Pelayo, Cereté, Lorica y Montería.
También les preocupa que la otra semana se reanudan las clases en Sabana Nueva y los estudiantes no podrán movilizarse hasta el centro poblado de esa localidad para cumplir con sus labores escolares. Tampoco podrán entrar los docentes que dictan clase en esas veredas.
Para poder salir, de sus veredas, tienen que dar una vuelta por el corregimiento de Bonga Mella, El Guamo, El Terrón, y por último, el puente de San Pelayo sobre el río Sinú, para llegar al perímetro urbano de esa municipalidad. De San Pelayo tienen que trasladarse hasta Sabana Nueva donde se demoran casi una hora.
Esa travesía es bastante larga y encarece el transporte, puesto que una motocicleta cobra 20 mil, 30 mil y hasta 40 mil pesos. De las anteriores veredas a Sabana Nueva, por las vías que están interrumpidas, solo pagan 10 mil pesos, y la demora es de unos 10 o 15 minutos.
La comunidad hizo el llamado a la Alcaldía del municipio de San Pelayo, lo mismo que a la Gobernación de Córdoba, para que hagan gestiones con el propósit de conseguir puentes militares con el objetivo de solucionar esa situación por el momento.
Esas poblaciones se inundan por las aguas lluvias que caen en la parte oriental de la serranía de Abibe, que va de sur a norte por el occidente de Córdoba en límites con Antioquia. El líquido se viene colgando y llega como aguas de escorrentía o ‘creciente de monte’, a todas esas localidades que son consideradas como tierras bajas.
