San Antero habló: romper el modelo de poder para liberar a Córdoba
Más de mil personas se congregaron en una reunión que fue más que un acto electoral.
Fue una declaración política: en Córdoba se está disputando el modelo de poder.
El evento reunió a los candidatos al Senado Yaini Contreras y Valentín de la Barrera, junto a los aspirantes a la Cámara Luis Fernando Ballesteros, cabeza de lista, y Miguel Martín, consolidando la imagen de un proyecto organizado y en expansión territorial.
Pero el eje del discurso fue estructural.
El conflicto como mecanismo de control,
Ballesteros sostuvo que el modelo tradicional de poder en el departamento no solo administró la pobreza, sino que históricamente se alimentó del conflicto.
Explicó que el desplazamiento forzado por violencia no fue únicamente una tragedia social, sino también un fenómeno funcional a la concentración de tierras.
“Cuando hay guerra, hay desplazamiento. Y cuando hay desplazamiento, hay tierra barata y poder concentrado”, afirmó.
Señaló que no es casual que sectores de oposición centren su discurso exclusivamente en la llamada seguridad democrática, porque el conflicto ha sido la gasolina política de un modelo que necesita control territorial y dependencia social.
Desplazamiento económico: la otra forma de despojo, además del desplazamiento armado, habló del desplazamiento económico.
Planteó que históricamente se han bloqueado procesos de economía productiva en Córdoba —agricultura fortalecida, agroindustria local, acceso real a crédito campesino— porque un pueblo con autonomía económica rompe las cadenas del clientelismo.
“El problema no es la falta de riqueza. Córdoba es fértil, productiva, estratégica. El problema ha sido impedir que esa riqueza llegue al pueblo”, sostuvo.
Reforma agraria y recuperación ambiental:
En ese contexto, destacó que la principal bandera del presidente Gustavo Petro —la reforma agraria— no es un eslogan ideológico, sino una herramienta concreta para transformar departamentos como Córdoba.
Afirmó que si se consolida la reforma agraria, se recuperan ecosistemas, se fortalecen humedales y se impulsa la economía campesina, el departamento puede entrar en una etapa de prosperidad real.
“Cuando el pueblo tiene tierra, produce.
Cuando produce, tiene dignidad.
Y cuando tiene dignidad, vota libre”, expresó.
Romper el modelo: el mensaje final fue claro: no se trata solo de ganar una elección, sino de cambiar la correlación de fuerzas.
La recuperación de tierras, la restauración ambiental y el impulso productivo no solo transforman la economía; también desmontan el sistema de compra de votos que ha condicionado la política regional durante décadas.
“El cambio no es un discurso. Es romper el modelo que mantuvo a Córdoba dependiente”, concluyó.
