El Banco de Alimentos de Cali entrega masiva ayuda en Montería

​En un esfuerzo conjunto por aliviar las dificultades que atraviesan miles de familias en el norte del país, el Banco de Alimentos de Cali, bajo la dirección del Presbítero Joaquín Alberto Gómez Rendón, culminó con éxito la misión humanitaria denominada “Juntos por Montería”. Esta iniciativa, descrita como una «caravana de amor», logró movilizar recursos desde Santiago de Cali hasta la capital cordobesa, con el objetivo de brindar asistencia directa en un contexto nacional marcado por la violencia, los bloqueos y los embates de la actual ola invernal. La jornada de entrega formal se realizó el pasado 1 de abril, consolidando una red de apoyo que busca devolver la esperanza y la dignidad a las comunidades más vulnerables de la región.

La magnitud del aporte se traduce en cifras contundentes que posicionan al Banco de Alimentos de Cali como la organización con mayor impacto humanitario entregado a su par en Montería. En total, se distribuyeron 82.459 kilos de ayuda, equivalentes a más de 160.000 unidades de suministros diversos, cuyo valor comercial supera los 5.223 millones de pesos. El cargamento incluyó no solo abarrotes y alimentos para consumo humano y de mascotas, sino también elementos esenciales como colchones, medicamentos, kits de aseo, pañales y ropa, asegurando una atención integral a las necesidades básicas de la población beneficiada.

​Este despliegue logístico fue posible gracias a una alianza estratégica entre múltiples sectores de la sociedad, incluyendo centros comerciales, empresas privadas, voluntarios y el apoyo fundamental del Ejército Nacional. La misión también contó con el respaldo de líderes religiosos y el acompañamiento del Banco de Alimentos de Popayán, reafirmando un mensaje de unidad nacional frente a la adversidad. Según los organizadores, más allá de la asistencia material, esta acción representa un recordatorio de que la solidaridad ciudadana sigue siendo un motor vital para la reconciliación y el bienestar en Colombia, demostrando que, incluso en tiempos de incertidumbre, el compromiso social puede generar transformaciones reales y tangibles.