Relación con el hijo de ‘Jorge 40’: El detonante de la salida de Angie Rodríguez del DAPRE

La salida de Angie Rodríguez de la dirección del Departamento Administrativo de la Presidencia (DAPRE) no fue un movimiento administrativo rutinario, sino el resultado de un progresivo desgaste que combinó fallas en la gestión operativa con factores de alta sensibilidad política. Rodríguez, quien ocupaba el cargo más estratégico para la articulación del Ejecutivo, habría perdido el respaldo de la Casa de Nariño tras meses de fricciones internas y cuestionamientos sobre su capacidad de coordinación.

Sin embargo, fuentes cercanas al Palacio revelan que el detonante del malestar fue un componente de seguridad y percepción pública: su relación sentimental con el representante a la Cámara Jorge Tovar, hijo del exjefe paramilitar conocido como ‘Jorge 40’. Este vínculo fue interpretado por sectores del Gobierno como un factor de riesgo para la narrativa institucional y la cohesión del gabinete, elevando las alarmas en el despacho presidencial.

A las críticas por el manejo administrativo y las tensiones con altos funcionarios se sumó un reclamo directo por el presunto incumplimiento de instrucciones estratégicas. Con este panorama, la permanencia de Rodríguez se hizo insostenible a finales de 2025, cerrando un capítulo que deja interrogantes sobre los criterios de confianza y los filtros de seguridad en el corazón del poder Ejecutivo.