Niña de seis años murió tras ser arrollada por un motociclista que huyó del lugar en Puerto Colombia; familiares exigen justicia
Lo que debía ser una noche de juegos y brisa marina en el Malecón de Puerto Colombia terminó en una tragedia que hoy tiene al departamento del Atlántico sumido en el dolor. Shantal Sofía Reyes Briceño, de apenas 6 años, falleció tras ser arrollada por un motociclista el pasado miércoles 22 de abril, en un hecho que ha desatado una ola de indignación por la imprudencia vial en sectores turísticos.
Eran cerca de las 7:50 p. m. cuando Shantal caminaba de la mano de su madre, Andrea Briceño, hacia el sector de las barras para encontrarse con su padre. Según el desgarrador relato de su progenitora, todo ocurrió en un abrir y cerrar de ojos: tras pedirle que esperara un momento sobre el andén, la pequeña dio un paso hacia la vía y fue impactada violentamente por una motocicleta que, aseguran testigos, se desplazaba a exceso de velocidad.
Pese a que fue auxiliada rápidamente y trasladada a la Clínica Portoazul, la gravedad de las lesiones superó los esfuerzos médicos. «Era tan dulce, tan amorosa… una moto pasó a una velocidad alta y lo apagó todo», expresó Andrea Briceño entre lágrimas, recordando a su hija como una estudiante ejemplar que llenaba su hogar de frases de cariño.
Velatón por la vida y la justicia
Este miércoles 29 de abril, al cumplirse una semana del siniestro, familiares, vecinos y ciudadanos se congregaron en el sector del Faro, el mismo sitio donde ocurrió el siniestro, para realizar una solemne velatón. Entre velas blancas, globos y oraciones, los asistentes rindieron homenaje a la memoria de Shantal y enviaron un mensaje contundente a las autoridades.
El clamor es uno solo: justicia. La comunidad exige que la muerte de la menor no quede en la impunidad y hace un llamado urgente a los conductores para que respeten los límites de velocidad, especialmente en zonas de alta afluencia familiar como el Malecón. «Muchas de ustedes también son madres», fue la frase con la que Andrea Briceño pidió solidaridad a la ciudadanía de Barranquilla y sus alrededores.
El caso ha reabierto el debate sobre la seguridad peatonal en los corredores turísticos de Puerto Colombia. Mientras la familia Reyes Briceño enfrenta el vacío dejado por su hija única, la sociedad civil espera que esta tragedia se convierta en un punto de inflexión para endurecer los controles de tránsito y garantizar que ningún otro niño pierda la vida en un espacio destinado al sano esparcimiento.
