Uribe enciende las alarmas por el impacto de los influenciadores políticos y la calumnia en la campaña presidencial

El exmandatario Álvaro Uribe Vélez encendió el debate político de cara a las elecciones presidenciales de 2026 al lanzar una fuerte advertencia sobre el papel de ciertos creadores de contenido en el debate público.

A través de su cuenta en la red social X, Uribe alertó que, si bien existen influenciadores sinceros que aportan a la libertad, otros «destruyen la democracia» y utilizan la calumnia y la desinformación como herramientas políticas legítimas. La arremetida del líder del Centro Democrático apuntó directamente contra figuras que, según sus palabras, «posan de asesores de Milei» y están «pagados por campañas», mencionando explícitamente al estratega Santiago Giraldo en lo que ha sido interpretado como un duro cuestionamiento a la estrategia de comunicación electoral del abogado y precandidato Abelardo de la Espriella.

En su pronunciamiento, Uribe insistió en que el ecosistema digital está siendo utilizado para inyectar odios profundos en la sociedad, un fenómeno que considera una amenaza latente para la institucionalidad del país. El expresidente criticó severamente a quienes impulsan estas dinámicas de polarización, advirtiendo que los promotores de la crispación social se equivocan al pensar que las «banalidades de la política» podrán contener o sanear el resentimiento una vez sembrado. Con este llamado a «ojo con la democracia», el exjefe de Estado puso el foco sobre los límites éticos del marketing digital en la contienda electoral, abriendo un complejo cisma en los sectores de la derecha colombiana por los métodos y la legitimidad de sus voceros en las redes sociales.