Sin acuerdo: Fajardo y Valencia ratifican distancias políticas tras su encuentro en Barranquilla
El esperado café político en el Hotel El Prado entre los candidatos presidenciales Paloma Valencia y Sergio Fajardo culminó sin humo blanco, evidenciando las profundas diferencias ideológicas que separan a ambos sectores. Aunque la reunión buscaba explorar alternativas para «unir al país», al término de la misma se confirmó que no hubo acuerdo programático ni político entre los aspirantes, abriendo un escenario de distanciamiento definitivo de cara a la contienda electoral.
Al cierre de la jornada, la senadora del Centro Democrático, Paloma Valencia, se mostró optimista sobre mantener abiertos los canales de diálogo.
“Esta es una historia que continuará, mi propósito es unir al país», manifestó la candidata a través de sus plataformas oficiales.
“Nuestros caminos son muy diferentes»
Por su parte, Sergio Fajardo fue enfático en señalar las razones que impidieron un consenso, ratificando su postura de centro y su rechazo a las dinámicas tradicionales de la política colombiana. El exgobernador de Antioquia describió la cita como una «conversación de frente» pero aclaró de forma tajante su posición frente a la candidatura de Valencia.
“Tengo todo el respeto por Paloma Valencia, pero nuestros caminos son muy diferentes. Ni con Uribe ni con Petro. Nuestra manera de hacer política es distinta», sentenció Fajardo bajo el rótulo de su campaña.
Crítica a la polarización nacional
El candidato presidencial aprovechó el escenario para lanzar una fuerte alerta sobre el clima de crispación social que atraviesa el territorio nacional, argumentando que la persistente confrontación entre los sectores que representan Álvaro Uribe y Gustavo Petro frena el avance del país.
Colombia está en un momento de polarización y rabia inimaginable. No podemos quedarnos en el pasado, hablando solamente de Uribe y Petro. Este país es mucho más que eso y merece otra alternativa a esa eterna confrontación», argumentó el líder político, quien insistió en que los discursos de odio de los extremos «solo generan más violencia».
Finalmente, Fajardo aclaró que, aunque no equipara las figuras de ambos exmandatarios —recordando que no votó por ninguno de ellos—, su choque ilustra la honda fractura que busca sanar con su propuesta. Con este desenlace, el intento de acercamiento en Barranquilla consolida dos visiones de país que, por ahora, seguirán marchando de manera independiente en el tarjethón electoral.
