“¿A dónde están enviando la plata de los peajes?”: gobernador Erasmo Zuleta reclama a Invías por deterioro de las vías en Córdoba

El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, lanzó un fuerte cuestionamiento al Instituto Nacional de Vías (Invías) respecto al manejo y la destinación de los recursos económicos que la Nación recauda en el departamento. En una dura réplica institucional, el mandatario departamental exigió claridad pública sobre el paradero de los dineros que ingresan diariamente a través de las estaciones de recaudación locales, denunciando que estos recursos no se están traduciendo en el mantenimiento ni en el desarrollo de la infraestructura vial de la región.

Zuleta Bechara fue enfático al señalar directamente los puntos de recaudo que generan mayor preocupación por la falta de reinversión estatal. El jefe del gobierno departamental emplazó a la entidad nacional para que explique detalladamente a dónde se están enviando los fondos recaudados en las estaciones de peaje de Mateo Gómez, Garzones y Carimagua, activos viales ubicados en puntos estratégicos del territorio cordobés que se encuentran bajo la administración directa del Gobierno Central.

El eje central del reclamo del mandatario radica en la evidente contradicción entre el flujo de dinero que aportan los conductores cordobeses y el estado actual de las carreteras nacionales. Según denunció el gobernador, mientras el recaudo continúa de manera ininterrumpida, estos importantes corredores viales registran un deterioro progresivo y notable, advirtiendo además que en la zona no se vislumbran inversiones estratégicas ni obras de impacto que mitiguen los daños en la malla vial.

Finalmente, el gobernador contrastó esta situación con el esfuerzo presupuestal que le ha tocado asumir a la administración regional debido a las omisiones de la Nación. Zuleta recordó que, mientras los recursos de los peajes locales se centralizan, a la Gobernación de Córdoba le tocó financiar con el presupuesto de los cordobeses unos 300.000 millones de pesos para intervenir dos vías que eran responsabilidad neta de Invías: el tramo Chinú – Lorica – San Bernardo y el paso urbano por Lorica, configurando un escenario donde la región aporta recursos que no se ven reflejados en sus propias carreteras.