Caso Monster Truck: Dan de alta a la piloto Sonia Segura mientras crece la incertidumbre sobre su paradero

La investigación por la tragedia ocurrida el pasado 3 de mayo en Popayán, que deja hasta el momento tres personas fallecidas y medio centenar de heridos, dio un giro tras conocerse el estado actual de la conductora del vehículo involucrado. Sonia Segura, de 54 años, quien operaba la camioneta conocida como “La Dragona”, abandonó el centro asistencial donde se encontraba recluida.

Tras ser valorada por el equipo médico del Hospital Susana López de Valencia, los informes revelaron que Segura no sufrió traumas físicos de gravedad durante el aparatoso accidente. Según el parte médico, su hospitalización se debió principalmente a un cuadro de estrés agudo y ansiedad derivado de la magnitud del siniestro en el que se vio involucrada.

Al determinarse que su integridad física no corría peligro y tras estabilizar su crisis nerviosa, el equipo médico procedió a otorgarle el alta oficial en las últimas horas.

A pesar de haber recuperado su libertad de movimiento, la situación ha generado controversia. El Secretario de Gobierno de Popayán confirmó que, tras salir del hospital, se desconoce el paradero actual de la mujer.

Es importante aclarar que, al momento de su salida, no pesaba sobre ella una orden de captura formal, razón por la cual no contaba con custodia policial ni restricciones legales para retirarse de las instalaciones. No obstante, su ausencia ha despertado inquietud entre los familiares de las víctimas, quienes exigen que la representante legal de la firma Colombian Monster SAS dé la cara ante la justicia.

Aunque Segura ya no está en el hospital, el proceso legal apenas comienza. La Fiscalía General de la Nación lidera una investigación que apunta a los presuntos delitos de homicidio culposo y lesiones personales.

Los peritos técnicos deberán determinar dos puntos críticos:

1. Si el sistema de aceleración de «La Dragona» falló, como sugieren las primeras hipótesis.

2. Si la cercanía del público y la fragilidad de las vallas de seguridad constituían una violación a los protocolos de eventos de alto riesgo, a pesar de que el espectáculo contaba con permisos de la Oficina de Gestión del Riesgo.

Mientras tanto, la ciudad permanece en vilo por la salud de cinco menores de edad que continúan en estado crítico, mientras el foco judicial se centra ahora en la localización de la experimentada piloto para que rinda su versión oficial sobre los hechos que enlutaron al sector de Bulevar Rose.