El periodista Jaime Montoya Coronado, fue dado de alta hoy, luego de permanecer cinco días internado en la clínica San Sebastián de Montería, a raíz de una crisis de hipertensión severa.
Ahora le toca cuidarse y tomar las cosas con calma y disminuir un poco la reportería. Dejar de visitar un tanto el aeropuerto, no estar en todas partes y cuanto evento sea programado.
Además, debe prestarle atención a la alimentación, y no ingerir tanta comida en la calle, que le pueda hacer daño para la salud.
Así que amigo Jaime, a cuidarse mucho, y a tomar todas las medidas necesarias por el bienestar de su salud y su familia. Si hace caso, usted puede durar muchos años más y servirle al periodismo desde donde esté. Bendiciones.
Ponerme en los zapatos de la gente, así como compartir con los ciudadanos en sus hogares, fue el punto de partida para entender más las realidades y necesidades que tenían que abordarse sin distracción. Todo esto fue determinante para que nuestro equipo tuviera y sintiera de primera mano cada detalle de lo que estamos haciendo desde el Gobierno de la Gente. Para la ciudad no bastaba con hacer un mejor ejercicio de la política, sino que era fundamental hacerla diferente.
De esas experiencias nacieron varios proyectos que hoy estamos haciendo realidad en el Gobierno de la Gente. Obras de desarrollo urbanístico con sentido social, encaminadas al mejoramiento de la calidad de vida de los monterianos.
Desde el primer día que asumí la tarea como alcalde me propuse, junto con mi equipo de gobierno, cerrar brechas sociales y saldar deudas que se tenían con los ciudadanos desde hacía muchísimos años. No hemos sido inferiores a ese reto, y estamos trabajando minuto a minuto por nuestra gente, de allí que convertimos el gasto público en inversiones en las que cada peso está destinado para las comunidades y nuestro campo.
Todo ese trabajo está siendo reconocido a nivel nacional e internacional. Como es el caso, del reciente estudio de la Fundación Corona, la Red de Ciudades Cómo Vamos (RCCV), el Social Progress Imperative y Deloitte, que ubica a Montería como la tercera ciudad del país con mayores índices de desarrollo e incidencia de progreso social, superando a otras como Bogotá, Cali y Barranquilla.
El índice analiza el progreso social, a través de 3 dimensiones: necesidades humanas básicas, fundamentos de bienestar y oportunidades. Son 12 aspectos, entre los cuales están nutrición y salud, agua y saneamiento básico, vivienda, seguridad personal, acceso al conocimiento, salud y bienestar y sostenibilidad ambiental.
Le hemos dado prioridad a todas aquellas necesidades que nos han planteado los ciudadanos y las estamos haciendo realidad. En el Gobierno de la Gente estamos generando oportunidades y además nos preocupamos por la protección y conservación ambiental. Les devolvimos la confianza, la fe y la esperanza a los ciudadanos y, lo que es más importante, les retornamos la capacidad de decidir, de alzar su voz para pedir sin miedo.
En lo urbano, hemos hecho una inversión de más de $290 mil millones en infraestructura vial y educativa, saneamiento básico, recreación y deporte; mientras que, en el campo, hemos invertido más de $159 mil millones, lo que equivale al 40 % del presupuesto.
Destacamos obras como la Universidad del Sur, la Villa Olímpica de Occidente, la Ronda de la margen izquierda, Businú, el Jardín Botánico, el mejoramiento y construcción de parques y la recuperación de vías terciarias, entre muchas más que son el reflejo de lo que pedían las comunidades por décadas.
Después de muchísimos años, los monterianos tienen el control y están empoderados. En la zona rural ven cómo sus condiciones se adaptan a un mejor futuro, a una realidad que tiene dirección clara. El progreso y desarrollo están a la vista de todos y son las comunidades las validadoras del equilibrio social y de la construcción de una ciudad incluyente. Montería va bien, lo que hace que los ciudadanos, día tras día, estén mejor.
Colombia eligió a Gustavo Petro Urrego, presidente de la república; el primer cordobés en asumir esta dignidad. Por ello, desde el Sistema Universitario Estatal, SUE esperamos un gobierno que garantice el cumplimiento de los derechos fundamentales; entre ellos, el derecho a la educación. De esta forma fortalecer la universidad pública. Importante resaltar que, para los años noventa, las 32 universidades públicas proyectaban sus metas basadas en las exigencias propias de la época para la educación superior, que no incluían temas como: la formación doctoral, dedicación a la investigación, segunda lengua para estudiantes y docentes, acreditación de alta calidad, modernización administrativa y certificaciones de procesos. Lo anterior, porque su quehacer estaba enfocado principalmente en la docencia. Actualmente, las Universidades Estatales han fortalecido los procesos académicos, investigativos y organizacionales, al concebirse como instituciones que aportan al desarrollo humano, social, cultural, económico, productivo y científico del país; sin olvidar su esencia como claustros académicos autónomos caracterizados por la libertad científica y de cátedra. Hoy, los indicadores demuestran los esfuerzos y avances del SUE, tanto en pregrado como en posgrado: el indicador de cobertura estudiantil para programas de pregrado refleja un incremento en la cobertura del 57,9% entre los años 2004 y 2017. En el caso de posgrados, se evidencia un incremento en la cobertura estudiantil del 184,84% entre los años 2004 y 2017; estos indicadores señalan un aumento real de cobertura. Sin duda, este esfuerzo ha sido un avance importante que requiere continuidad y sostenibilidad por parte del nuevo gobierno. En este sentido, uno de los problemas en educación superior es la incapacidad de responder a la alta demanda de acceso a la educación superior pública; situación que se profundiza en distintas regiones del país teniendo en cuenta que Bogotá concentra 114 universidades; es decir, el 33% del total de universidades del país. Ciudades como Bogotá, Cali y Medellín tienen el 52% del total de la oferta educativa superior. Es decir, el centro del país posee la mayor cobertura en educación superior; en contraste con lo que sucede en muchas regiones de Colombia; departamentos como Vichada, Guainía y Vaupés no tiene universidades y los territorios más afectados por el conflicto armado solo tienen entre 1 y 3 universidades. Lo que refuerza la tesis sobre el excesivo centralismo con que se ha concebido el desarrollo. En consecuencia, es impostergable incrementar cobertura universitaria pública en regiones donde la presencia estatal es débil. La cobertura en educación superior es un problema estructural en la sociedad colombiana, escenario que afecta a la juventud y en especial, los sectores vulnerables, quienes han estado excluidos del acceso a un derecho fundamental. Por lo anterior, se hace necesario intervenir este problema que niega el derecho a la educación de 2.500.000 jóvenes; asimismo, incrementar la cobertura en educación superior pública; lo cual significa construir justicia social en una sociedad donde la juventud ha sido condenada a convertirla en ejército de reserva para la guerra y todas las formas de ilegalidad. Córdoba debe ser el modelo de regionalización de la universidad pública en Colombia; que garantice cobertura universal y respeto a un derecho fundamental.
Con gran expectativa de lo que iba a encontrar, me desplacé hacia la Plaza Cultural del Sinú para dar inicio a las anheladas Fiestas del Río e imponer las bandas a las candidatas que participaron en el reinado. Estas eran mis primeras fiestas como alcalde de la ciudad y desde el Gobierno de la Gente nos propusimos que fueran las mejores, porque los monterianos se las merecían, luego de dos duros años de pandemia.
Cuando llegué al evento, estaba detrás de la tarima y aún no podía ver a los asistentes, pero sí escuchaba pitos, palmas y gritos. Un gran bullicio que contagiaba e irradiaba felicidad. Al ingresar, quedé impresionado con ese enorme río de gente que se movía al ritmo de la música que sonaba. Poder ver que los monterianos, a pesar de las adversidades, no perdemos el entusiasmo, la fe y la esperanza. Fue un momento maravilloso y reconfortante.
Las Fiestas de la Gente regresaron y llenaron de felicidad a los más de 30 mil asistentes que acudieron a los 16 eventos y los 5 conciertos que se realizaron; uno de ellos, en Jaraquiel, nuestra querida y valorada zona rural.
Fueron 11 días llenos de magia, regocijo y diversión. Y, por supuesto, engalanados por las 26 candidatas de los barrios y corregimientos, dignas representantes de la belleza y la perseverancia de las mujeres de nuestra región.
En escena tuvimos 16 agrupaciones locales, nacionales e internacionales en las que contabilizamos 220 músicos, 7 dj’s y más de 100 bailarines. Además, contamos con el apoyo de más de 400 personas que ayudaron en la logística.
Por primera vez en la historia vamos a tener la participación de Montería en el Reinado Nacional de la Ganadería y será nuestra soberana de las Fiestas del Río, María Ángel Valverde, la encargada de brillar y representar a nuestra ciudad en estas tradicionales festividades.
Como capital del departamento, nos sumamos a la conmemoración de los 70 años de Córdoba, y como capital Ganadera de Colombia, acogemos con los brazos abiertos a propios y visitantes que vendrán a disfrutar de la Feria Nacional de la Ganadería, este año bajo el eslogan “Córdoba Naturalmente Mágica”.
Las Fiestas del Río representaron un gran impulso para la cultura, así como para la economía informal de la ciudad. Durante las festividades se generaron alrededor de $750 millones, que impactaron positivamente el bolsillo de los cientos de vendedores de agua, licores, comidas rápidas, artesanías y demás artículos. Además, con las Verbenas de la Gente se logró la integración social de las comunas, así como el impulso a la microeconomía de los barrios, representada en los tenderos.
Las calles volvieron a verse abarrotadas de gente, quienes en familia o con amigos, salieron a departir en paz. Los dispositivos de seguridad de la Policía y el Ejército funcionaron a la perfección y debemos exaltar el comportamiento ejemplar de los ciudadanos, factor determinante para que no se registraran riñas.
La calidez humana de nuestra gente, la calidad de los artistas, la belleza de las candidatas, el esfuerzo de quienes trabajaron en el montaje de los eventos, el apoyo del gran equipo de cultura, y el compromiso, dedicación y esfuerzo de Antonella, nuestra Gestora Social, hicieron que las Fiestas del Río 2022 fueran una experiencia: ¡Magnífica!
Córdoba cumple hoy 70 años de historia, y aunque mucho se ha logrado avanzar desde su separación del Gran Bolívar aquel icónico 18 de junio de 1952, es mucho más lo que falta por hacer, para convertirnos en la región próspera y de oportunidades que todos soñamos.
Si bien la lista de retos es muy extensa, quisiera hablarles de los que, en mi opinión, son los siete puntos clave en los que deberíamos enfocarnos para superar las principales dificultades que afrontamos y sobre los cuales debemos trabajar para que nuestro departamento alcance todo su potencial.
El primer reto es reducir las brechas de la pobreza. Según los índices que se manejan en el país, Córdoba se ubica en un deshonroso cuarto lugar entre los departamentos con más habitantes en condición de pobreza monetaria. Es así, como más de un millón de personas se encuentran dentro de ese rango, representando el 58.6% de la población.
Para poder tener un departamento sostenible y competitivo, es necesario asumir como segundo reto, la calidad educativa en la básica y la media, así como ampliar la oferta de educación superior, descentralizando la Universidad de Córdoba y llevando sus programas a todas las subregiones de nuestro territorio.
He tenido la oportunidad de recorrer todo el departamento durante mis años de vida pública, y soy un convencido que nuestra mayor ventaja comparativa son las riquezas naturales y la posición geoestratégica, por ello, considero que el tercer reto es el desarrollo y fortalecimiento productivo del campo, con visión hacia la agroindustria y la conquista de mercados internacionales, para convertirnos en una despensa alimentaria del mundo. Esto se traduciría en desarrollo económico y por ende, en la generación de nuevas oportunidades de empleo.
El cuarto reto es la salud, que no puede seguir siendo la cenicienta de la historia. ¡No más hospitales desangrados e intervenidos! Si en Montería pudimos hacer de la red hospitalaria de primer nivel una de las mejores del país, Córdoba puede hacer lo propio con su red de hospitales.
Nada de lo anterior sería posible sin invertir en infraestructura, y de ahí se desprende el quinto reto: mejorar la red terciaria de vías, la conexión con corredores secundarios y ponerle el acelerador a las dobles calzadas. También es necesario invertir en infraestructura para llevar agua potable a toda la zona rural del departamento y alcanzar el 100% de saneamiento en las zonas urbanas, al igual que en el mejoramiento de los servicios públicos domiciliarios tanto en calidad y cobertura, como en la reducción de los costos tarifarios.
El sexto reto, es la generación de oportunidades para los jóvenes desde el apoyo decidido al emprendimiento como motor económico y el fomento de la actividad deportiva. El séptimo, es convertirnos en un bastión del turismo en Colombia, que el mundo conozca la majestuosidad de nuestras tierras y playas, las delicias de nuestra gastronomía, nuestra inmensa cultura y se puedan explorar nuestros más bellos paisajes a través del ecoturismo.
Hay dos hechos que nos motivan: por un lado, el despertar del sector privado, con grandes aciertos en la búsqueda del desarrollo económico y social, y por otro lado, un gobierno departamental sintonizado con las necesidades del territorio y liderado por un gobernador comprometido con su pueblo. Es el momento para que los cordobeses nos unamos desde todos los sectores y trabajemos juntos en el cumplimiento de los retos que hoy tiene nuestro departamento. ¡Córdoba, adelante!
El miedo ha sido en la historia de la humanidad; un dispositivo de control que tiene como propósito el poder para neutralizar, impedir y manipular la subjetividad de amplios sectores de la sociedad en función de personas, ideologías y doctrinas; lo que reafirma, que el miedo sí es una forma de ejercer el poder. Como forma de poder, sus manifestaciones son diversas; esto, de acuerdo con los momentos y situaciones que intenten controlar; pero, no hay que olvidar, que también es permanente. Me refiero al poder que somete y manipula la voluntad de otros, a su propia lógica; es un poder no consensuado. Esta forma de concebir y abusar del poder ha sido efectiva en distintos momentos de la historia. Hagamos un repaso sobre la efectividad del miedo en distintos estadios evolutivos: La esclavitud, en la que se hizo creer a las personas negras, que eran inferiores; incluso, negando su condición de seres humanos a tal extremo de llegar a creer que estos no pensaban. Las herejías del mundo teocéntrico impedían pensar el mundo por fuera de la narrativa religiosa y en el mundo feudal la relación del señor de la gleba y los siervos. Estos casos tienen algo en común; y es, la construcción de un discurso repetitivo y difundido de manera sostenida en el tiempo, el cual es interiorizado, afianzado y repetido por amplios sectores de la población, convertido en una especie de verdad absoluta.
Lo anterior, es una de las maneras cómo el miedo se transforma en poder. Pero, en los ejemplos mencionados; la narrativa construida era acompañada permanentemente por violencia física y psicológica con el fin de lograr el control. No obstante, los tiempos y formas han cambiado. En la premoderna cultura política colombiana hemos presenciado por décadas la efectividad del miedo como estrategia de poder político, un miedo ejercido de muchas maneras y formas, representado en: masacres, desplazamiento forzado, desapariciones, secuestros, exterminio político etc., con resultados que la sociedad colombiana ha vivenciado. Estrategias del miedo perfeccionadas y efectivas en el escenario político; donde no es necesario la violencia física; sino grandes meta relatos y discursos sobre ideales de lo bueno y lo malo; ampliamente difundidos de manera recurrente por los grandes medios de comunicación que han olvidado intencionalmente su responsabilidad ética y formadora. Los efectos del miedo difundido es la polarización política, dividiendo el país político y nacional entre buenos y malos, sometiendo la democracia a un ejercicio caricaturesco, vacío, de mutua satanización y carente de propuestas sobre el proyecto de nación que necesitamos construir.
Por consiguiente, el miedo infundido es lo que prevalece en el escenario político electoral; con dos opciones claras: la izquierda y la derecha, donde vencerá quien logre disipar y minimizar esos miedos de un lado y del otro. Pero al final se empobrece la democracia y se anula la libertad y autonomía ciudadana. El voto debe ser un ejercicio libre, autónomo y razonado. Está en juego la conducción del Estado y el pensamiento que lo debe liderar. El ejercicio libre de la ciudadanía definirá si avanzamos al presente o regresamos al pasado.
La actividad la organizó el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible en el marco del proyecto Un Millón de Corales por Colombia.
“Se ha ‘sembrado’ más vida en nuestros mares con el valioso aporte de los socios, aliados y las comunidades”: Carlos Eduardo Correa, ministro de Ambiente.
Coralízate, actividad de restauración coralina sin precedentes en el país y que se llevó a cabo entre el 25 de mayo y el 8 de junio, Día Mundial de los Océanos, trasplantó y cultivó 113.136 fragmentos de coral, superando así la meta de 100.000 que las autoridades, aliados y comunidades se habían propuesto.
“Con hechos y en equipo le estamos cumpliendo al país. El proyecto Un Millón de Corales por Colombia ahora cuenta con más de 113 mil nuevos corales cultivados y trasplantados en diferentes zonas costeras del país. Coralízate ha ‘sembrado’ más vida en nuestros mares con el valioso aporte de los socios, aliados y las comunidades que han adquirido conciencia ambiental hacia sus entornos, nuestra inmensa biodiversidad y el planeta”, dijo hoy Carlos Eduardo Correa, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, al sembrar el último fragmento de coral de la jornada.
El cierre de las dos semanas de Coralízate se llevó a cabo en el sector de Bahía Concha, jurisdicción de Santa Marta. Allí el ministro participó de una actividad de microfragmentación, visitó guarderías de coral y compartió con representantes de pueblos indígenas de la zona y miembros de la comunidad local vinculada a Un Millón de Corales por Colombia, que está restaurando 200 hectáreas de arrecifes coralinos en distintas regiones del Caribe y el Pacífico, y que, con este nuevo aporte, ahora cuenta con 291.968 corales sembrados.
Coralízate la organizó el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible a través de su Dirección de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos (Damcra), en el marco del proyecto Un Millón de Corales por Colombia, que se extenderá hasta marzo de 2023.
Se aumenta la cobertura
“Para el Gobierno Nacional, y en especial para el Minambiente, la protección, restauración y conservación de los recursos naturales es una prioridad. De esta manera, damos pasos importantes hacia lo que le hemos prometido a las comunidades en las regiones colombianas y a la comunidad internacional: aumentamos la cobertura de coral vivo del país y avanzamos en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, específicamente del objetivo 14, que establece ‘conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible’”, agregó Carlos Eduardo Correa.
Coralízate ofreció también actividades de educación ambiental y capacitaciones sobre las guarderías de coral y otras técnicas aplicadas en este proceso.
Invitación a una segunda fase
Por su parte, Fabio Arjona, director de Conservación Internacional Colombia, dijo que esta jornada demostró cómo el esfuerzo mancomunado desde el Gobierno Nacional, las autoridades ambientales y los aliados estratégicos es viable para implementar acciones efectivas hacia la restauración de ecosistemas claves, como lo son los arrecifes de coral.
“Ahora debemos convertir la restauración de corales en un programa a largo plazo y establecer mecanismos financieros duraderos. Es una oportunidad para que las corporaciones regionales y los aliados se unan para lograr una segunda fase del programa Un Millón de Corales”, expresó Arjona.
Un trabajo de todos
Los socios de esta gran jornada de restauración fueron el Minambiente, el Fondo Colombia en Paz y Conservación Internacional Colombia, y contó con el valioso aporte de sus aliados Parques Nacionales Naturales de Colombia, las corporaciones autónomas regionales y de desarrollo sostenible Coralina, Corpourabá, Codechocó, Corpamag, Cardique, Carsucre, Corales de Paz, Masbosques, Acuario El Rodadero, Oceanario el Ceiner, Fundación Malpelo, Ecomares, la Universidad Javeriana de Cali, la Universidad del Valle, Blue Indigo Foundation, el Club Náutico San Andrés Isla, la escuela de buceo Diving Planet, pescadores artesanales, líderes y guías turísticos.
A su turno, Orlando Molano, director de Parques Nacionales Naturales de Colombia, anunció en el evento la reapertura de los alojamientos ecológicos conocidos como Ecohabs. Afirmó que en el Parque Tayrona se ha propendido por el bienestar no solo de los guardaparques, sino también de los visitantes, y reveló que hoy en el país hay 23 parques abiertos al público.
Así ‘sembró’ corales el país en dos semanas
Área geográfica
# Fragmentos sembrados
# Fragmentos trasplantados
Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina
La salida de Electricaribe representó una gran victoria para los departamentos de la Costa. Los ciudadanos recibieron el apoyo del Gobierno Nacional ante los atropellos cometidos por esta empresa, a lo que se suma que se tuvo que asumir un pasivo pensional de alrededor de $2 billones.
Electricaribe le quedó muy mal a las comunidades. Se le pagó para que hiciera el mejoramiento de infraestructura energética, pero ello no se reflejó porque los dineros nunca fueron bien invertidos. Además, por la pobre y nefasta gestión de esta empresa, hoy padecemos el rezago y la baja calidad del servicio.
Ya afrontamos ese primer round y ahora nos corresponde salir a defender a los ciudadanos en una realidad de altas tarifas con las empresas Afinia y Air-E. Esas elevadas tarifas que se le vienen facturando a los hogares son insostenibles y, por ello, no dudamos un segundo en unirnos todos los alcaldes de las ciudades capitales del Caribe.
Los usuarios están asumiendo el 28 % de la pérdida técnica de energía y tienen una tarifa más costosa para financiar inversiones de infraestructura, necesarias para una mejor calidad del servicio; dineros que ya se le habían pagado a Electricaribe para tal fin.
Los estratos 1, 2 y 3 están pagando 2,5 veces más que la capital del país. Mientras que en nuestras regiones se les paga a Afinia y Air-E una tarifa de $924 y $946 por kilovatio, respectivamente, en Bogotá se pagan $638.
La preocupación es generalizada, y somos conscientes del temor e incertidumbre que genera este tema en los ciudadanos. Por eso, tomamos la decisión de priorizar en nuestras agendas la búsqueda de soluciones definitivas a esta crítica situación.
Vamos a ser contundentes y a unir nuestras fuerzas, porque el Caribe necesita tarifas competitivas y equitativas con relación a las que se manejan a nivel nacional, razón por la que es necesaria la creación del Fondo de Estabilización Regional con recursos públicos que compensen directamente los incrementos.
Para cerrar brechas sociales y tener una Colombia diferente, el Gobierno entrante deberá empezar a equiparar las cargas y darle continuidad a lo que hizo el actual Gobierno, y es incluir en el Presupuesto Nacional un artículo que conlleve a la estabilización de las tarifas para que las pérdidas técnicas de energía, la inversión para optimizar el servicio y la normalización de barrios sean asumidos por el nivel central.
Se hace necesario que se tenga un trato lógico diferencial para las poblaciones en el país que estén por debajo de los 500 m.s.n.m. Las condiciones climáticas hacen que se registre una mayor necesidad de consumo energético, que impacta a hogares, empresas e industrias.
Nos sentaremos con toda la bancada de congresistas del Caribe para que sean voceros ante el resto del Congreso de la República y radiquen con urgencia un proyecto de Ley que haga justicia, para que la población más vulnerable y pobre del país deje de afrontar estos elevadísimos costos.
Es indiscutible disminuir las tarifas energéticas para aliviar el bolsillo de los ciudadanos y para lograr la tan esperada competitividad del Caribe, región que le ha dado muchísimo al país y que hoy merece ser tratada con igualdad.
Veo con preocupación que la mayor parte de lo que se informa en la actual campaña no es siquiera un intento honrado de informar, sino un burdo intento por pretender demostrar que lo que se dice es cierto, lo cual se ampara magistralmente con el argumento de la “libertad de expresión en una democracia”. Una persona tiene libertad de expresión en una democracia, es cierto, pero es antiético utilizar esa libertad para enmascarar y manipular hábil e intencionalmente una mentira haciéndola pasar por verdad. Si se hiciera una investigación sistemática y a profundidad, con todo el rigor metodológico, sobre la forma en que la mayoría de los medios están haciendo el cubrimiento del actual proceso electoral, me aventuro a pensar que los resultaron serían más escandalosos que el mismo sensacionalismo que le imprimen a los hechos que informan. ¿Por qué amplios sectores de la sociedad, aceptan rápidamente de que se debe creer en lo que dicen los noticieros? Pienso que por inmadurez y falta de educación política y, mucho más allá, por ausencia de una educación con modelo crítico, reflexivo e independiente. Porque esta es una sociedad mediada por lo funcional, lo memorístico, con ausencia de análisis crítico y reflexivo. Y eso hace que las personas no solo sean obedientes, sino que sientan temor de no pensar distinto a como el grueso de la sociedad, una sociedad de pensamiento igualitario alienada, sometida al poder de los grandes medios de comunicación, propiedad de los cuatro o cinco poderosos del país.
A diario vemos y escuchamos a los periodistas de Blu Radio, RCN, Caracol noticias y la W, entre otros, “aplastando” a sus entrevistados por la posición ventajosa y la vitrina que da el ser periodista o director de medio. Frente a las consultas de favorabilidad ahora los periodistas fungen de panelistas o analistas para dar por cierto lo que son sus propias interpretaciones. Y, lo peor es que lo hacen después que el entrevistado ha sido despachado y sacado del aire. Lo masacran cuando no está, cundo no tiene opción de replicar. Hablan mal del entrevistado después que ha terminado la entrevista y éste ha salido del aire, lo hacen amparados en el derecho de informar y analizar. Hacer periodismo de esa forma, como lo hace Néstor Morales y su grupo de “panelistas”, no solo es antiético sino asqueroso. Un acto de deshonestidad para con el entrevistado y con la audiencia. Pero también hay otra estrategia que están utilizando los grandes medios, como es el de analizar o entrevistar con “guante quirúrgico”, que consiste en hacer creer a la opinión pública que “eso lo dijo el personaje entrevistado”, cuando, en una pregunta, se está afirmando lo que su interlocutor o entrevistado no ha dicho (en ese sentido los periodistas de Blu Radio son expertos).
Los periodistas y directores de medios, en esta coyuntura, serían mucho más honestos y éticos si editorializaran frente a los hechos y temas de actualidad. Editorializar es un género históricamente válido en el periodismo. Así la opinión pública tendría la oportunidad, al menos, de conocer de qué lado está el medio y el periodista, cuál es el pensamiento, la ideología y la posición frente al hecho noticioso, al tema y con qué candidato se identifican. De esa forma se evitaría andar amparándose en la libertad de expresión para direccionar, conducir y someter ideológicamente y políticamente a su audiencia, lo cual es la forma más soterrada de mentir y violar el derecho a dar y recibir información, pues este derecho está mediado por la verdad y no por las mentiras subterráneas y la verdad manipulada. Porque, mentirle a todo un mundo de oyentes, televidentes y lectores, es no solo antiético sino también una violación a los derechos humanos.
Pero sabemos que todas estas manipulaciones mediáticas obedecen a intereses ideológicos y económicos de los grandes medios, hacen parte de todo un entramado y empotramiento entre medios y poder. Por eso, como diría Juan Gossain: lo que estamos viendo, por esta época de campaña, no es más que la peor forma de periodismo: “un periodismo asqueroso”. Creo que no puede haber una conclusión más razonable.
Frente a la propuesta de los alcaldes del Caribe colombiano, quienes se reunieron ayer en Barranquilla para proponer medidas que ayuden a mitigar el impacto de las tarifas de energía en esta región del país, la senadora conservadora Liliana Bitar expresó que el Fondo Regional de Estabilización es una alternativa acertada si se tiene en cuenta que se podrían tomar recursos del Sistema General de Regalías para subsidiar la tarifa y aliviar así el bolsillo de los habitantes de la costa.
Bitar aseguró hace un par de semanas que “los habitantes del Caribe estamos cansados de pagar altas tarifas a las empresas de energía Afinia y Aire, al llegar al Congreso trabajaré en 3 frentes para bajar tarifas”.
«Uno de esos frentes es el aumento de subsidios, por lo que esta propuesta del Fondo Regional de Estabilización que plantearon los alcaldes de las ciudades capitales de la región Caribe, es financiable a través de recursos de regalías y desde ya cuenta con mi respaldo; es necesario también explorar otras fuentes de financiación con el nuevo gobierno», expresó Liliana Bitar.
El segundo frente es la financiación para invertir en infraestructura eléctrica, lo que se podría hacer con recursos de Regalías y del Sistema Generar de Participación, pues gran parte de los altos costos que se ven reflejados en la tarifa que paga el usuario es justamente por las inversiones que hace el operador de la red. Y el tercer frente es el control a través de la Superservicios para que se cumpla con lo establecido en la normativa.