En una contundente reacción que sacudió el panorama político, Armando Benedetti, actual ministro del Interior, salió al paso de las versiones que lo vinculan con supuestas maniobras en el Congreso de la República, declarándose un «cadáver político» y asegurando que se encuentra en pleno proceso de retiro.
La declaración del alto funcionario se dio a través de su cuenta en la red social X, en respuesta directa a un reporte publicado por la periodista Camila Zuluaga. Según la comunicadora, Benedetti estaría buscando apoyos tras bambalinas en el Legislativo para impedir que la toma de posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella, se lleve a cabo en una guarnición militar.
Con un tono de evidente frustración y desapego, el ministro desmanteló cualquier hipótesis de conspiración, argumentando un total aislamiento de las dinámicas del Congreso. Benedetti confesó no solo desconocer los nombres de los congresistas del Pacto Histórico y de otras colectividades, sino que afirmó haber cortado todo tipo de relación con los legisladores desde antes de la primera vuelta presidencial. En su defensa, enfatizó carecer de la fuerza, el poder y la voluntad para influir en unas fuerzas políticas que hoy le resultan completamente ajenas, sentenciando que en este momento su única gestión es tramitar su salida definitiva del Gobierno y del escenario público.

